Trump intensifica críticas a Gustavo Petro por supuesta producción de cocaína en Colombia
En la residencia de Mar-a-Lago, Florida, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzó fuertes comentarios contra el presidente colombiano Gustavo Petro, acusándolo de permitir el funcionamiento de más de tres laboratorios de cocaína con destino al mercado estadounidense. La advertencia se realizó el lunes 22 de diciembre de 2025 y ha generado un choque diplomático entre ambos países.
Las acusaciones indican que «más le vale» a Petro cerrar esas fábricas, calificándolo además como un líder conflictivo y contrario a los intereses de EE. UU., según declaraciones de Trump durante un evento público realizado desde su residencia oficial. Solo en septiembre de 2025, EE. UU. desceritifcó a Colombia por su deficiencia en el control de cultivos ilícitos, vinculando directamente estas falencias al manejo de Petro. Las sanciones del Tesoro estadounidense en octubre pasado atribuyen presuntos nexos del mandatario con redes de narcotráfico.
“Estamos señalando directamente a dirigentes que prometen limpieza pero permiten estas estructuras, Petro debe corregir sus acciones si no quiere profundizar la crisis bilateral”, explicó Melissa Sánchez, directora para América Latina de un centro consultor en Washington. Además subrayó que la casa de gobierno en Bogotá ya rechazó las declaraciones como intromisión en asuntos internos.
Este episodio ocurre en el contexto de la ofensiva permanente de la administración Trump contra el tráfico de estupefacientes en la región caribeña, complementada con bloqueos petroleros y operativos navales contra el régimen de Nicolás Maduro. Según informan fuentes oficiales, la Alianza Antinarcóticos estadounidense busca asimismo extender presión sobre gobiernos asociados que a juicio de Washington no controlan debidamente el narcotráfico.
El Gobierno colombiano expresó su rechazo vigorizado a estas acusaciones y sostuvo que cualquier acción debe dirigirse exclusivamente hacia los grupos criminales, no hacia el país ni su autoridad legítima. Ante esta escalada diplomática, la Cancillería reiteró el llamado al respeto mutuo y al diálogo en medio de la vigilancia permanente sobre territorio y rutas de tráfico.
Las autoridades desconcertaron en seguimiento de esta emergencia, gracias a insistentes operativos y controles para mitigar riesgos estratégicos en la frontera y interior comfortando directamente el patrimonio de seguridad nacional de ambos países. La Casa Blanca anunció que vigilará la respuesta del Ejecutivo colombiano.


