La marca Movistar dejará de existir en Colombia y dará paso a Tigo, como parte de la transformación que vive el mercado de las telecomunicaciones en el país.
La marca Movistar tiene los días contados en Colombia. Tras años de presencia en el mercado de la telefonía móvil y los servicios de internet, la compañía dejará de utilizar su nombre comercial en el país para dar paso a Tigo, en medio de una transformación empresarial que promete cambiar el panorama de las telecomunicaciones y aumentar la competencia entre los principales operadores.
El cambio se da luego de que Millicom, compañía propietaria de Tigo, avanzara en la adquisición de Coltel, la empresa que opera los servicios de Movistar en Colombia. Con esta operación, la multinacional consolidó el control de la compañía y puso en marcha una nueva etapa de integración entre las dos marcas, que hasta ahora habían competido por conquistar a los usuarios colombianos.
La transición comenzó a hacerse efectiva en octubre de 2026, cuando se anunció que Movistar y Movistar Empresas dejarían de utilizarse como marcas comerciales para dar paso a Tigo.
De esta manera, la compañía busca unificar su presencia en el país bajo una sola identidad, en un mercado en el que la cobertura, la velocidad de conexión, los precios y la calidad del servicio son factores determinantes para los consumidores.
¿Qué pasará con los usuarios de Movistar?
Una de las principales dudas que surge con la desaparición de la marca es qué ocurrirá con las personas que actualmente tienen líneas móviles, planes de internet hogar u otros servicios contratados con Movistar.
Frente a este cambio, la compañía ha señalado que la transición de marca no implica que los usuarios deban cambiar de operador por su cuenta ni contratar nuevos servicios. Los contratos y las condiciones vigentes se mantienen durante el proceso de integración, por lo que los clientes podrán continuar utilizando sus servicios mientras se adelantan los ajustes correspondientes.
Esto significa que, aunque el nombre de Movistar dejará de aparecer progresivamente como marca comercial, la transformación no supone una interrupción automática de los servicios ni obliga a los usuarios a realizar un cambio de plan.
La integración también representa un desafío operativo para Tigo, que deberá incorporar progresivamente las operaciones de ambas compañías, coordinar sus redes y garantizar que la transición se desarrolle sin afectar la experiencia de los clientes. Para los usuarios, uno de los aspectos más importantes será conocer cómo evolucionan los servicios, las condiciones comerciales y los canales de atención a medida que avance el proceso.
Una operación que transforma el sector
La llegada de Movistar bajo la marca Tigo no es un cambio menor para el mercado colombiano. La operación reúne dos negocios de telecomunicaciones que cuentan con una presencia importante en el país y que, hasta hace poco, competían directamente por los mismos usuarios.
Con la integración, la compañía busca fortalecer su capacidad de inversión y ampliar sus posibilidades para desarrollar infraestructura de conectividad.
Millicom también ha anunciado planes de inversión para los próximos años, con el propósito de modernizar las redes, ampliar la cobertura y responder a la creciente demanda de servicios digitales.
Además, la empresa espera fortalecer su presencia en el negocio móvil y en los servicios para hogares y empresas. La conectividad se ha convertido en un componente fundamental para actividades cotidianas como estudiar, trabajar, realizar transacciones, acceder a plataformas digitales y mantener la comunicación.
Otros en las telecomunicaciones también mueve sus fichas
Mientras Tigo avanza con la integración de Movistar, Claro continúa defendiendo su posición en el mercado y destacando las inversiones que ha realizado en infraestructura y conectividad.
La compañía ha puesto el foco en la expansión de sus redes, el desarrollo de tecnología 5G, la fibra óptica y los servicios digitales dirigidos tanto a usuarios particulares como a empresas. De acuerdo con la información divulgada por Claro, su red 4G tiene presencia en las cabeceras municipales del país y su infraestructura de fibra óptica supera los 150.000 kilómetros.
En cuanto a la tecnología 5G, la empresa también ha anunciado avances en la ampliación de su cobertura. Estas redes permiten ofrecer mayores velocidades y menor latencia en determinadas condiciones, características que pueden beneficiar actividades que requieren conexiones estables y rápidas.
Sin embargo, la apuesta de Claro no se limita a la telefonía móvil. La compañía también busca posicionarse en áreas como la computación en la nube, la inteligencia artificial y la ciberseguridad, servicios que han adquirido relevancia a medida que empresas e instituciones trasladan una mayor parte de sus operaciones al entorno digital.
La transformación de Tigo y Movistar podría intensificar esta competencia, especialmente en un escenario en el que los operadores necesitan responder a usuarios cada vez más exigentes y a un consumo creciente de datos.
¿Qué significa este cambio para Colombia?
La desaparición de Movistar como marca comercial abre una nueva etapa para las telecomunicaciones colombianas.
La integración de sus operaciones con Tigo modifica el panorama competitivo y plantea interrogantes sobre la evolución de las tarifas, la cobertura, la calidad de las conexiones y las inversiones que realizarán las empresas.
Los resultados dependerán de cómo se ejecute la integración, de las inversiones que efectivamente se materialicen y de la capacidad de las compañías para mantener la continuidad y calidad de los servicios.
Por ahora, el cambio más visible será el de la marca: Movistar dejará de utilizarse comercialmente en Colombia y Tigo asumirá su lugar.




