Alerta naranja se mantiene en volcán Puracé por sismicidad y emisiones de ceniza
En las últimas horas, el volcán Puracé, ubicado en la cadena volcánica Los Coconucos en el Cauca, mantiene el nivel de alerta naranja debido a la actividad sísmica persistente y emisiones de ceniza acumulativa que han generado preocupación en la comunidad y autoridades.
El Ministerio de Ambiente informó que en los últimos días se han registrado movimientos sísmicos tipo Tremor y Largo Período, además de cuatro emisiones confirmadas de ceniza que en el evento más reciente alcanzaron más de 700 metros por encima de la cima el 6 de diciembre al mediodía. La ceniza se ha desplazado principalmente hacia el nororiente, llegando a un radio de dispersión de hasta 150 kilómetros, afectando zonas del área cercana al municipio de Puracé y el corregimiento de Coconuco.
“El monitoreo coordinado con la Guardia Indígena señalaron que esta actividad representa un riesgo significado por eso mantenemos aislamiento obligatorio alrededor del cráter. Estamos emitendo recomendaciones para que ninguna persona acceda a esta área de manera preventiva,” explicó María González, referente del Servicio Geológico Colombiano (SGC).
Las autoridades mantienen vigilancia visual y satelital permanente, adicionando medidas de instalación de cenizómetros en varias veredas aledañas como Paletará, Patugó y La Estrella, con el fin de estudiar la composición de la ceniza. Se sabe que este fenómeno constituye la primera actividad significativa reportada desde 1977, descendiendo a auxtos niveles de tóxico se ubicaron estables, sin éxritos abruptos, un factor clave para mantener la precaución y saltar a un nivel menor de alerta solo si se presentan condiciones favorables.
La Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo y Desastres recomendó apartarse del cráter, presta atención a los boletines oficiales y evitar cualquier actividad reproductiva o turística en la zona para garantizar la seguridad de los residentes y visitantes. Se aguarda la evolución próxima del volcán en las siguientes semanas para determinar posibles cambios en el estado de alerta y ajustar las medidas respectivas.
La comunidad y autoridades reiteran estar pendientes al desarrollo del fenómeno que sigue registrándose como un riesgo alto y es supervisado estrechamente para mitigar cualquier eventualidad.


