Alex Honnold escala en modalidad libre el rascacielos Taipei 101 en Taiwán
El escalador estadounidense Alex Honnold logró el domingo 25 de enero subir el Taipei 101 sin cuerdas ni arneses, en una hazaña de escalada libre que duró poco más de 90 minutos y fue registrada en vivo para una amplia audiencia. El evento reunió a decenas de personas en la base del edificio, ubicándose para presenciar el ascenso del rascacielos de 508 metros en Taipéi.
El estadounidense de 40 años comenzó el ascenso equipado únicamente con zapatillas especializadas, tiza para las manos y una camiseta roja, completando en menos de veinte minutos la base metálica y de vidrio de 113 metros, sobre estructuras que la tradición local denomina «ruyi». Los tramos centrales, del piso 27 al 90, fueron calificados por el escalador como los más desgastantes, dados su diseño vertical y múltiple sección pronunciada conocidas como «cajas de bambú». El ascenso final se concentró en los desembarcos de la aguja superior, punto donde Honnold capturó un selfie antes de bajar.
La protagonista, la presidenta de Taipei 101, Janet Chia, confirmó que medidas de contingencia se tomaron, como un retardo de 10 segundos en la transmisión en vivo y puntos estratégicos para posibles rescates, pero la culminación exitosa se atribuye a la destreza y concentración que mostró Honnold en cada paso. La oficial indicó: «Estamos observando un hito histórico, sus habilidades demuestran un compromiso absoluto en condiciones extremas».
Este acto, denominado “Skyscraper Live”, fue suspendido durante 24 horas por malas condiciones climáticas, retomándose cuando bajó la lluvia. La planificación de la ascensión llevó año y medio, proceso durante el cual el atleta trabajó aspectos técnicos propios para adaptarse a la verticalidad única de este edificio, distinta al tradicional terreno natural. Honnold explicó, «La estructura escalable me permitió reinvidicar un purismo vertical. El conocimiento previo y la cultura colaborativa fueron esenciales».
La vitamina histórica del Taipei 101 incluye récords como el de ser la punta más alta de rascacielos entre 2004 y 2009, aunque ya había sido escalado con cuerda en condiciones menos optimas, mérito del francés Alain Robert. Su tradición de protecciones y tensiones suma esta vez una página especial con crecimiento de perspectiva sobre los límites extremos.
Desde la Alcaldía de Taipéi se continuarán monitoreando actos deportivos que impliquen alta tarea física en bienes de la ciudad, recomendando a la ciudadanía prevenir acercamientos a zonas en caída 🌧️ futura y enseñar modelos de preparación específica para escalada urbana en espacios públicos. Se mantiene permanente comunicación con entidades internacionales de gestión de espectáculos y la Policía Nacional para apoyar la logística y seguridad en próximas exhibiciones de deporte extremo.


