El Gobierno Nacional anunció un plan de choque de seguridad para el Cesar luego del Consejo de Seguridad extraordinario liderado por el presidente Abelardo de la Espriella. La estrategia busca responder a los recientes ataques con drones y hostigamientos atribuidos a grupos armados ilegales, además de recuperar el control territorial en zonas consideradas estratégicas.
Entre las principales medidas está el despliegue de capacidades antidrones en El Copey, Curumaní, La Jagua de Ibirico, Pelaya y Valledupar. A esto se suma el refuerzo de la seguridad en el oleoducto y otras infraestructuras estratégicas que podrían ser blanco de acciones de las organizaciones armadas.
El Gobierno también ordenó intensificar las operaciones contra las economías criminales y el denominado ‘corredor del oro criminal’, mientras Aguachica tendrá una intervención táctica prioritaria con mayores capacidades de inteligencia y acción operacional. La intención es anticiparse a nuevos ataques y afectar las fuentes de financiación de los grupos ilegales.
Las medidas fueron calificadas como inmediatas por el Ejecutivo y estarán enfocadas en fortalecer la presencia de la Fuerza Pública, proteger a las comunidades y evitar nuevas acciones violentas. El objetivo, según el Gobierno, es recuperar el control de las zonas afectadas y aumentar la presión sobre las estructuras criminales que operan en el departamento.





