Colombia reforzó su despliegue militar en el municipio de Buenos Aires, Cauca, tras un ataque con explosivos que afectó la estación de policía y dejó ocho uniformados heridos. La acción fue atribuida por el Gobierno a disidencias de las FARC, que operan en la región suroccidental del país.
El incidente ocurrió en la madrugada del 18 de diciembre, cuando una carga explosiva fue detonada contra las instalaciones policiales en Buenos Aires, zona marcada por años de conflicto armado y disputas territoriales entre grupos ilegales. Los ocho policías lesionados fueron trasladados a centros asistenciales para atención médica.
El Estado responsabiliza a disidencias de las FARC, estructuras armadas que no se acogieron al acuerdo de paz de 2016 o que retomaron las armas y que están vinculadas con diversas economías ilegales en el Cauca. Estas organizaciones han aumentado sus ataques contra la autoridad y mantienen enfrentamientos con el ELN por el control territorial, afectando la seguridad regional.
En respuesta, el Ejército desplazó más tropas y vehículos blindados en el casco urbano y sobre las vías de acceso al municipio, intensificando los recorridos y controles cerca de instalaciones policiales y militares. Además, se desplegaron retenes militares y patrullajes mixtos con el propósito de cuidar la zona y prevenir nuevas agresiones.
El reforzamiento militar obedece a una estrategia nacional para contener la violencia de grupos armados ilegales, en un momento de creciente tensión después de incidentes similares contra bases militares y torre de policía. Las autoridades mantienen las labores de inteligencia y operativos conjuntos para identificar a los responsables y restablecer la calma en Buenos Aires, Cauca. La Alcaldía y la Gobernación hacen un llamado a la población para que denuncie actividades sospechosas y colabore con las autoridades locales.


