
Cuando una persona comienza a presentar síntomas de disminución en su capacidad auditiva hay afectaciones que se ven reflejadas en su cerebro. Este se esfuerza cada vez más por tratar de captar los sonidos, por lo que se puede ir desgastando y generando daños cognitivos.
Algunos investigadores han llegado a esta conclusión tras identificar que estos esfuerzos extra inducen a un envejecimiento mayor del cerebro. Por eso, se han venido realizando estudios que encuentren una relación directa entre ambas condiciones. Investigadores británicos recopilaron datos que indican que las personas con algún grado de sordera tienen mayor riesgo de enfermar de demencia si no usan audífonos.
Este estudio se hizo comparando a personas con audición limitada que usan audífonos, a otras que no los usan y a las que escuchan con normalidad. Se estudiaron los datos biomédicos de 500.000 personas, de las cuales un 25 % presentaron audición limitada (y solo un 11,4 % de estas usaban audífonos).
Los resultados mostraron que en las personas con problemas auditivos y que no usan audífonos el riesgo de presentar demencia o Alzheimer aumentó en un 42 % mayor al de los demás sujetos de estudio. Aunque aún no se conocen las causas neurológicas que argumenten esta relación, son indicios importantes para tratamientos preventivos.
Además, para los investigadores ha representado buenas noticias, pues el uso de audífonos para estas personas no representaría un tratamiento invasivo y hasta podría considerarse económico dentro de los estándares de las enfermedades de regresión cognitiva.
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