📸 Cortesía: Neilson Barnard/Getty Images
El show del medio tiempo del Super Bowl LX esperó 128,2 millones de espectadores en Santa Clara
En las noches del domingo 8 de febrero, el artista puertorriqueño Bad Bunny protagonizó el show de medio tiempo del Super Bowl LX en el Levi’s Stadium de Santa Clara, California, atrayendo un promedio confirmado de 128,2 millones de televidentes según Nielsen. Este registro lo posiciona como el cuarto espectáculo más visto en la historia del evento deportivo.
El performance se transmitió entre las 8:15 y 8:30 p.m. hora del Este estadounidense por múltiples plataformas como NBC, Peacock, Telemundo y NFL+. Destacaron como invitados Lady Gaga y Ricky Martin, un show centrado principalmente en la cultura latina con una presentación mayoritariamente en español. El espectro de audiencia incluyó visualizaciones desde televisión tradicional, dispositivos móviles y espacios físicos fuera del hogar. En el segundo cuarto del partido, se registró un pico general de 137,8 millones durante el juego en que los Seattle Seahawks vencieron 29-13 a los New England Patriots.
“Estamos emocionados por el impacto cultural y la nueva metodología implementada, que ha permitido medir audiencias con mayor precisión,” expresó un vocero de Nielsen. Esta nueva medición Benchmark Big Data + Panel se utilizó por primera vez en el Super Bowl y permitió afinar datos que, a diferencia de las proyecciones iniciales que apuntaban 142,3 millones, confirmaron la cifra final que incluida en originales récords históricos junto a artistas como Kendrick Lamar y Michael Jackson. Con Telemundo cinceló récord en programación en español de 4,8 millones y un incremento del 137% en interacciones sociales con respecto al 2025.
Cabe resaltar que el show generó considerable movimiento en plataformas digitales como Apple Music y YouTube, superando 61 millones de vistas para las selecciones oficiales hasta dos días después previo al informe institucional. Seguidores y críticos destacaron el creciente peso de la representación latina en escenario global acontecido durante el halftime, facto reflejado no solo en tendencias sino en debates mediáticos internacionales recientes.
Ante esta relevancia musical y social, es posible que en próximos eventos la NFL continúe explorando nuevas formas tecnológicas para evaluar y potenciar la experiencia visual de diversa audiencia global que converge para el Super Bowl cada año y promover protocolos colaborativos desde entidades televisivas, digitales y culturales. La recomendación por ahora apunta a que público y canales deben mantener y ampliar este seguimiento riguroso durante todos los segundos del espectáculo mayor del deporte americano.

