El Banco de la República autorizó la compra directa de 2.000 millones de dólares al Gobierno Nacional, una operación que se ejecutará antes de que termine 2026 para fortalecer las reservas internacionales de Colombia y complementar el programa de acumulación de divisas iniciado en agosto. La decisión fue anunciada este viernes 30 de octubre de 2026, hora colombiana, tras la reunión de la Junta Directiva, que además mantuvo la tasa de interés de política monetaria en 12,25 %.
La transacción se realizará a través de la Dirección General de Crédito Público y Tesoro Nacional del Ministerio de Hacienda y Crédito Público. Esa dependencia venderá al banco central los dólares disponibles del Gobierno, mientras que el Banco de la República pagará cada operación con base en la Tasa Representativa del Mercado (TRM) vigente en la fecha de negociación.
De acuerdo con el Emisor, la compra busca aumentar el respaldo externo de la economía en un escenario marcado por la incertidumbre internacional, las altas tasas de interés globales y unas condiciones financieras restrictivas. Las reservas internacionales, administradas por el Banco de la República, están conformadas principalmente por activos denominados en moneda extranjera y funcionan como un mecanismo de protección frente a eventuales choques externos.
Los 2.000 millones de dólares ingresarán directamente a las reservas y serán adicionales al programa vigente de acumulación de divisas. Ese plan contempla compras de hasta 4.000 millones de dólares en un periodo máximo de dos años. Hasta este viernes, el banco había adquirido cerca de 1.100 millones de dólares, según informó el gerente general, Leonardo Villar.
La operación también permitirá al Gobierno Nacional recibir pesos a cambio de los dólares vendidos. El Banco de la República señaló que definió el monto teniendo en cuenta su posible impacto sobre la liquidez en moneda nacional. Para evitar presiones sobre las tasas de interés de corto plazo, aplicará medidas compensatorias y mantendrá las condiciones anunciadas previamente para el programa de acumulación.
Con esta decisión, el Emisor busca reforzar la capacidad de respuesta financiera del país sin modificar el esquema vigente de intervención cambiaria ni la postura actual de la política monetaria.




