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Bancolombia anuncia recuperación total, pero usuarios denuncian fallas que persisten
Un silencio incómodo se rompió en la madruga del martes 24 de febrero de 2026 en Bogotá, cuando Bancolombia informó que sus servicios estaban completamente restablecidos tras casi 48 horas de interrupciones masivas.
El origen de esta crisis tecnológica fue una falla en un componente de un proveedor externo, detectada durante un mantenimiento programado que comenzó en la madrugada del domingo 22 de febrero. La magnitud del problema obligó al banco a suspender sus servicios desde las 7:30 p.m. del lunes 23 para realizar una estabilización integral, proceso que finalizó alrededor de las 5:50 a.m. del martes. El impacto fue vasto: aplicaciones móviles, sucursales virtuales, cajeros automáticos, transferencias, pagos en comercios y atención presencial quedaron paralizados, afectando a millones de clientes en todo el país.
Bancolombia, consciente del malestar generado, pidió paciencia y aseguró que sus sistemas son monitoreados de forma permanente. Además, prometió revisar individualmente cada caso para valorar posibles devoluciones y compensaciones, mientras que aclaró que no hubo vulneración de seguridad ni riesgo para los fondos de sus usuarios.
Sin embargo, la aparente normalización no ha sido un alivio para todos. Usuarios continúan reportando inconsistencias: transferencias que no aparecen, consignaciones pendientes, y operaciones que se reflejan de manera errática, generando dudas sobre cobros duplicados y errores en los saldos. En redes sociales, la protesta crece y la etiqueta del banco se convirtió en tendencia nacional. Exigen sanciones claras, reparaciones económicas y garantías para evitar que estas fallas se repitan.
La Superintendencia Financiera, que desde el inicio del incidente instaló mesas de trabajo para esclarecer las causas y efectos, recordó la multa de 500 millones de pesos impuesta a Bancolombia en 2024 por fallas similares. Ahora, está atenta a nuevos procedimientos que aseguren la estabilidad de uno de los principales pilares del sistema financiero colombiano, donde el 80% de las transacciones se hacen de forma digital.
Mientras la noche avanza, Bancolombia mantiene un silencio que inquieta a sus clientes. El banco aún no ha actualizado su estado sobre las quejas residuales y la confianza parece erosionarse lentamente, dejando en el aire una pregunta esencial: ¿podrá la estabilidad tecnológica sostener la confianza de millones en un mundo cada vez más digital?

