La economía colombiana enfrenta el reto de sostener su crecimiento en medio de restricciones fiscales, tasas de interés elevadas y dificultades en sectores como la construcción y la industria. Aunque el consumo ha contribuido a dinamizar la actividad económica, representantes del sector financiero advierten que ese impulso podría perder fuerza si no se crean nuevas condiciones para la inversión.

Durante el Congreso Camacol 2026, realizado en Cartagena, los presidentes de Grupo Aval, Bancolombia y Grupo Bolívar coincidieron en la necesidad de fortalecer la confianza de los mercados, atraer capital extranjero y establecer incentivos que permitan desarrollar nuevos proyectos productivos.

Los directivos también plantearon interrogantes sobre la capacidad del gasto público para seguir impulsando el crecimiento y señalaron que el sector privado tendrá un papel determinante en la recuperación económica.

Sus propuestas apuntan a cambios fiscales, señales de estabilidad y medidas para reactivar actividades que generan empleo y movilizan otras ramas de la economía. Una de las advertencias centrales se relaciona con lo que podría ocurrir si el consumo y el gasto público dejan de aportar al crecimiento al ritmo actual.

El gasto público podría perder fuerza como motor de crecimiento

María Lorena Gutiérrez, presidenta de Grupo Aval, señaló que la economía colombiana ha mostrado señales de crecimiento, pero advirtió que persisten dificultades en sectores como la industria y la construcción.

Según explicó, ambas actividades han registrado retrocesos en sus indicadores recientes, lo que plantea un desafío para la generación de empleo y la recuperación de la producción.

Gutiérrez sostuvo que el dinamismo económico ha estado impulsado especialmente por el consumo y el gasto público. Sin embargo, de acuerdo con estudios de Grupo Aval citados durante el encuentro, la contribución del gasto público al crecimiento pasaría de un promedio del 8 % en 2026 al 1,5 % en 2027.

La cifra corresponde a la estimación presentada por la directiva y no significa que el gasto público vaya a desaparecer. Su planteamiento es que, si ese componente pierde fuerza, será necesario impulsar otras fuentes de crecimiento, especialmente la inversión privada.

«Lo primero es un ajuste fiscal creíble, generar confianza en los mercados», afirmó Gutiérrez al referirse a las condiciones que considera necesarias para mejorar el panorama económico.

La presidenta de Grupo Aval también señaló que las tasas de interés de los créditos para vivienda no dependen exclusivamente de las decisiones de los bancos. En su análisis, el comportamiento de la inflación y las condiciones macroeconómicas también influyen en el costo del financiamiento.

¿Qué incentivos necesita la inversión privada?

Además del ajuste fiscal, Gutiérrez propuso que el Gobierno establezca un plan de incentivos para actividades como vivienda, infraestructura, minería, energía e industria.

La propuesta busca facilitar el desarrollo de proyectos privados en un contexto en el que las restricciones fiscales limitan la capacidad del Estado para ampliar la inversión pública.

Para la directiva, es necesario definir con claridad qué instrumentos se utilizarán para estimular nuevos proyectos y ofrecer condiciones que permitan a las empresas tomar decisiones de inversión con una perspectiva de mediano y largo plazo.

El planteamiento adquiere relevancia porque la inversión no solo financia nuevas instalaciones o proyectos de infraestructura: también puede aumentar la capacidad productiva, generar empleo y dinamizar cadenas de proveedores.

Sin embargo, los incentivos deben traducirse en condiciones concretas para los inversionistas. La confianza empresarial, por sí sola, no garantiza que se materialicen nuevos proyectos si persisten la incertidumbre regulatoria, los costos elevados de financiación o las dificultades para obtener permisos.

Bancolombia advierte sobre los próximos 18 meses

Juan Carlos Mora, presidente de Bancolombia, afirmó que Colombia afrontará un periodo complejo en el corto plazo debido a las condiciones estructurales de su economía.

El directivo consideró que los próximos 18 meses podrían ser retadores, aunque sostuvo que el país debe trabajar para llegar a 2028 con mejores condiciones para el crecimiento.

Mora destacó el optimismo empresarial como un activo para afrontar las dificultades, pero advirtió que es necesario convertir esa confianza en decisiones concretas de inversión.

En su análisis, el crecimiento potencial de Colombia se encuentra cerca del 3 %. Para alcanzar una expansión del 6 %, una de las metas que se ha planteado el Gobierno, consideró necesario aumentar la inversión pública y privada y ampliar la capacidad productiva del país.

«Para subir al 6 % hay que invertir, pero para poder invertir necesitamos esas señales», afirmó.

Mora también señaló que el Gobierno puede ofrecer señales de estabilidad y confianza a mediano plazo sin que todas las medidas impliquen necesariamente un aumento del gasto fiscal o cambios tributarios inmediatos.

Entre las actividades que podrían contribuir a impulsar el crecimiento mencionó la construcción y la minería. Sobre esta última, sostuvo que Colombia tiene un potencial económico que podría aprovecharse mejor mediante proyectos de mediano y largo plazo.

Las tasas de interés, un obstáculo para la construcción

Miguel Cortés, presidente del Grupo Bolívar, puso el foco en el costo del crédito y su impacto sobre la vivienda y la actividad constructora.

El directivo recordó que la construcción genera alrededor de 1,6 millones de empleos, según las cifras que presentó, y advirtió sobre la reducción de la actividad del sector. También afirmó que, de acuerdo con estimaciones mencionadas durante su intervención, al menos la mitad de las constructoras habría desaparecido.

Cortés sostuvo que una reducción de las tasas de interés podría impulsar las ventas de vivienda. Como ejemplo, señaló que una disminución de un punto porcentual podría elevar las ventas entre un 8 % y un 10 %. Se trata de una estimación presentada por el directivo, no de un resultado garantizado para todo el mercado.

El presidente del Grupo Bolívar reconoció que la reducción de los intereses depende de factores que van más allá de las decisiones de los bancos, entre ellos la evolución de la inflación y las condiciones generales de financiación.

También afirmó que la banca está reduciendo sus tasas y que el sector asegurador aporta liquidez al mercado. Sin embargo, estimó que esos esfuerzos solo cubren entre el 15 % y el 20 % de las necesidades de financiación que enfrenta la construcción.

Por eso, planteó medidas adicionales para facilitar el acceso a recursos y reactivar la demanda de vivienda.

Inversión extranjera y cambios tributarios, entre las propuestas

Cortés señaló que Colombia necesita una mayor coordinación entre el Gobierno, las empresas y la academia para impulsar una economía más incluyente y atraer inversión extranjera.

A su juicio, el país debe ofrecer condiciones competitivas frente a otros mercados, incluidas reglas tributarias que estimulen la llegada de capitales y permitan desarrollar nuevos proyectos.

El directivo también consideró que buscar el acompañamiento del Fondo Monetario Internacional (FMI) podría aportar respaldo y credibilidad a un eventual ajuste fiscal.

Ese acompañamiento, según su planteamiento, contribuiría a reforzar la confianza en las medidas económicas. No obstante, la propuesta no equivale a un anuncio de que el Gobierno haya solicitado formalmente ese respaldo ni de que exista un acuerdo con el organismo.

Cortés reconoció que un ajuste fiscal puede implicar sacrificios para algunos sectores, pero insistió en que las decisiones deben orientarse a fortalecer la inversión privada nacional y extranjera.

En materia de vivienda, propuso crear un mecanismo de garantías que facilite el flujo de recursos hacia la financiación de proyectos. La intención sería reducir las barreras de acceso al crédito y contribuir a una recuperación más rápida de la construcción.

El mensaje de los banqueros al Gobierno de De la Espriella

Las intervenciones de María Lorena Gutiérrez, Juan Carlos Mora y Miguel Cortés dejaron un conjunto de propuestas para la política económica del Gobierno de Abelardo de la Espriella: fortalecer la credibilidad fiscal, generar condiciones estables para los inversionistas, facilitar el financiamiento y promover incentivos para los sectores productivos.

Los directivos coincidieron en que sostener el crecimiento requerirá una mayor participación de la inversión privada, especialmente si el consumo y el gasto público pierden impulso. También señalaron que la construcción, la industria, la infraestructura, la energía y la minería pueden contribuir a ampliar la actividad productiva.

El desafío para el Ejecutivo será traducir esas recomendaciones en medidas concretas y evaluar sus efectos sobre las cuentas públicas, el empleo, el costo del crédito y la competitividad del país.

El mensaje central del Congreso Camacol 2026 fue que un ajuste fiscal creíble y mejores condiciones para invertir son, a juicio de los representantes financieros, piezas fundamentales para impulsar el crecimiento económico de Colombia. La discusión ahora se concentra en qué instrumentos adoptará el Gobierno y cómo logrará equilibrar la disciplina fiscal con la necesidad de reactivar los sectores productivos.

Preguntas frecuentes

¿Qué le piden los banqueros al Gobierno de Abelardo de la Espriella?

Solicitan un ajuste fiscal creíble, mayor estabilidad económica, incentivos para la inversión privada y condiciones que faciliten la llegada de capital extranjero y la financiación de proyectos productivos.

¿Por qué preocupa la situación de la construcción en Colombia?

Los representantes del sector financiero advierten sobre la reducción de la actividad, los costos elevados de financiación y las dificultades para desarrollar proyectos. Consideran que una disminución de las tasas de interés y nuevos mecanismos de garantías podrían contribuir a recuperar las ventas de vivienda.

¿Qué necesita Colombia para alcanzar un crecimiento económico del 6 %?

Según Juan Carlos Mora, presidente de Bancolombia, el país debe aumentar la inversión pública y privada, ampliar su capacidad productiva y ofrecer señales de estabilidad que permitan a las empresas convertir sus planes en proyectos concretos.