Naín Andrés Pérez Toncel, conocido en el mundo del crimen como “Bendito Menor”, máximo cabecilla de las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada (ACSN), fue abatido en las primeras horas del viernes 4 de septiembre de 2026. El operativo, liderado por la Policía Nacional, se llevó a cabo en el barrio Los Olivos de Riohacha, La Guajira. En el hecho también perdieron la vida su pareja sentimental, alias “La Bebecita”, y al menos dos escoltas que lo acompañaban.

La confirmación oficial llegó horas después a través del presidente Abelardo de la Espriella, quien destacó la captura y posterior muerte de Pérez Toncel como un golpe contundente contra la criminalidad en la región Caribe. “Se dio de baja a uno de los más peligrosos delincuentes de nuestro país”, afirmó, describiendo al cabecilla como un narcoterrorista que mantenía azotada a La Guajira y el Caribe colombiano con sus actividades ilícitas.

El operativo se realizó tras un seguimiento meticuloso de la Dijín de la Policía Nacional, que localizó el inmueble donde se encontraba el líder de las ACSN. Durante la intervención, que se desplegó en la zona urbana de Riohacha, las fuerzas de seguridad neutralizaron a Pérez Toncel y a las personas que lo protegían. Las autoridades habían señalado a “Bendito Menor” como uno de los objetivos de alto valor en la región por su participación en narcotráfico, extorsión y el control violento de territorios.

En la mañana del mismo día, el presidente De la Espriella se desplazó personalmente a Riohacha. Acompañado por la cúpula militar y policial, ofreció declaraciones en las que resaltó la importancia del operativo para la seguridad regional y nacional. Su mensaje, difundido por televisión y redes sociales, enfatizó que esta acción representa un paso clave en la lucha contra el crimen organizado en el Caribe colombiano.

Previo a su muerte, Pérez Toncel había compartido en sus redes sociales un video que mostraba un momento íntimo y personal: la pedida de mano a Rosa Angélica Tarazona, conocida como “La Bebecita”, en una playa del Caribe. Con un tono romántico y familiar, él celebraba el inicio de “uno de los capítulos más hermosos” de sus vidas y la decisión de “decirnos ‘sí’ para siempre”. Esta publicación se convirtió en su último mensaje público antes de que sus cuentas fueran cerradas tras el operativo.

La muerte de “Bendito Menor” se enmarca en una ofensiva de seguridad reforzada en la región Caribe, que días antes intensificó la búsqueda del cabecilla por tierra y aire. Las autoridades tenían órdenes explícitas de capturarlo, pero de resistirse debía ser abatido. El modo en que se ejecutó el operativo y la forma en que el presidente presentó los resultados han generado diversas reacciones políticas y abierto el debate sobre la estrategia de seguridad vigente y su relación con los llamados “gestores de paz” del gobierno anterior.