La niñera del hijo de Jonathan Meléndez, identificada como Aleyda Romero, desempeñó un papel crucial en el multihomicidio ocurrido en Atizapán de Zaragoza, Estado de México. Gracias a su rápida actuación, el niño de seis años, bajo su cuidado en el momento del ataque, logró sobrevivir mientras que el músico, su esposa embarazada, su hija de tres años y la propia trabajadora doméstica perdieron la vida.
El hecho tuvo lugar la noche del primero de septiembre de 2026 en un departamento del fraccionamiento Grand Viure, dentro de la Zona Esmeralda. Los cuerpos fueron encontrados en la madrugada del dos de septiembre, fechas que coinciden con la misma zona horaria para Colombia (UTC-5), por lo que el suceso y su descubrimiento se reportan simultáneamente en ambos países.
Jonathan Samuel Meléndez Ochoa, tecladista de 38 años de la banda mexicana Camilo Séptimo, fue asesinado junto a su esposa Ana Paula Barragán, quien estaba embarazada de aproximadamente cuatro meses, su hija Sofía de tres años y la niñera Aleyda Romero, de 21 años. El único sobreviviente fue el hermano mayor, un niño de seis años, a quien Romero protegió durante el ataque.
De acuerdo con testimonios y reportes periodísticos, Aleyda dio instrucciones al menor para que permaneciera escondido dentro de la habitación, posiblemente oculto debajo de la cama o entre las cobijas, y que no abandonara el cuarto a pesar de los ruidos y disparos que se escuchaban fuera. Estas órdenes pudieron ser sus últimas palabras antes de sucumbir a sus heridas.
Las investigaciones preliminares apuntan a un conflicto económico relacionado con una deuda entre el músico y su presunto socio, identificado como Diego Sebastián, principal sospechoso del multihomicidio. Las autoridades han detenido a Diego Sebastián y a Gerardo “N”, mientras continúan las pesquisas para esclarecer con detalle el móvil del crimen y la participación exacta de cada involucrado.
Según los reportes oficiales, el agresor habría ingresado en horas de la tarde al edificio, maniato a la esposa y a la hija, y posteriormente disparó contra Jonathan Meléndez y Aleyda Romero dentro del departamento. El cuerpo de la niñera fue encontrado en el cuarto de servicio, con una herida de bala en la espalda y signos de haber sido maniatada. Antes del ataque, ella se encargó de dejar al niño seguro y escondido, hecho que permitió que las autoridades lo hallaran ileso.
Este caso de violencia conmocionó a la comunidad local y al entorno artístico, mientras se continúa con la investigación que busca justicia para las víctimas y esclarecer la serie de hechos que culminaron en este trágico suceso.





