Tensión en la frontera Colombia-Venezuela tras captura de Nicolás Maduro
En las últimas horas del 3 de enero, la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro durante una operación militar estadounidense generó tensión contenida en la frontera entre Colombia y Venezuela. El presidente colombiano Gustavo Petro ordenó el despliegue de fuerzas de seguridad para atender el posible incremento de refugiados venezolanos y prevenir incidentes.
La operación fue liderada por la Fuerza Delta de Estados Unidos, en conjunto con la CIA, FBI y unidades del ejército. El ataque aéreo se concentró en zonas del norte de Venezuela, incluyendo La Guaira, Baruta, El Hatillo y Caracas, donde fueron atacadas bases como la del Generalissimo Francisco de Miranda y Fuerte Tiuna. Según informes, más de 150 aeronaves participaron en acciones que duraron media hora para capturar a Maduro y a su esposa, llevándolos a territorio estadounidense.
El mando de la Ópera Resolución Absoluta fue ofrecido por el ex presidente Donald Trump el 2 de enero, tipo 22:46 EST, ejecutándose el siguiente día ante acusaciones de narcotráfico y actividades terroristas por parte del gobierno venezolano. La operación se preparó tras meses de maniobras militares, como la presencia del portaaviones USS Gerald R. Ford y bloqueos de tanqueros petroleros. Maduro había rechazado propuestas cercanas para salir del país antes del evento.
En Colombia, la Alcaldía de Bogotá hizo un llamado a la calma y rechazó intercambios armados en la línea demarcatoria. “Condenamos el bombardeo con misiles y la agresión a la soberanía del Estado vecino, buscamos preservar la estabilidad regional”, advirtió Carlos Rodríguez, vocero de defensa nacional. La principal preocupación recae en la atención humanitaria tras los primeros reportes de al menos 80 civiles fallecidos, dan cuenta funcionarios venezolanos. También fue afectado un conjunto residencial civil en Catia La Mar durante la ofensiva.
A nivel internacional, gobiernos de Brasil, México, Chile, Francia, Rusia y China declararon su rechazo a la operación y afirmaron que configuró una violación del Derecho Internacional. António Guterres, Secretario General de la ONU, calificó este suceso como “preocupante” y una amenaza a la paz global.
Las autoridades han solicitado a la comunidad de ambos países mantenerse alertas e informar sobre cualquier situación de riesgo o desplazamiento masivo. Se urge a organismos nacionales e internacionales a brindar apoyo humanitario a las personas afectadas y vigilar los desarrollos futuros del conflicto para evitar mayores fracturas en la región.


