Banner envigado nos mueve la vida

Clan del Golfo: fuerza crece 140 % y está en 300 municipios

Captura de pantalla. Informe Fundación ideas para la Paz
Clan del Golfo: un monstruo que crece mientras negocia en Doha

Un gigante silencioso se ha ido agrandando en Colombia bajo la mirada atenta, pero impotente, de quienes intentan frenarlo. El Clan del Golfo, la organización criminal más grande del país, ha incrementado su fuerza en un 140 por ciento entre 2022 y 2025, alcanzando cerca de 9.840 integrantes. Esta alarmante expansión coincide con las negociaciones que el grupo mantiene con el Gobierno de Gustavo Petro en Doha, Catar, para su sometimiento a la justicia.

El informe presentado por la Fundación Ideas para la Paz revela que este crecimiento no se limita solo a los combatientes armados. Aproximadamente 3.328 personas están en armas, mientras que un número mucho mayor, cerca de 6.512, forman parte de las redes logísticas, informantes y estructuras criminales que sostienen el control territorial. Así, el Clan ejerce dominio amplio sin necesidad de mantener una presencia militar constante, un modelo que le otorga una fortaleza poco común.

Territorialmente, el salto es igual de inquietante. De influir en 145 municipios distribuidos en 13 departamentos en 2022, el Clan duplicó su alcance para 2025, controlando 296 municipios en 17 departamentos. Un crecimiento del 104 por ciento que refleja una expansión imparable que llega tanto a la costa caribeña como al Pacífico, con presencia notable en regiones estratégicas como la Sierra Nevada de Santa Marta, sur de Bolívar, Antioquia y corredores del Pacífico en el Chocó. En ciudades como Barranquilla, Sincelejo y el Magdalena, su enfrentamiento con grupos rivales muestra la complejidad de su entramado criminal.

¿De dónde proviene esta fuerza renovada? El reclutamiento apunta a la mezcla de antiguos guerrilleros, exmiembros de las Fuerzas Públicas y jóvenes atraídos vía incentivos económicos. El Clan no solo paga salarios, sino que también sostiene a las familias de sus combatientes, consolidando una estructura jerárquica flexible y una organización dividida en un Estado Mayor Conjunto, seis bloques y 39 frentes o subestructuras. Este diseño funcional permite adaptarse con rapidez a las dinámicas cambiantes del territorio y asegurar operaciones eficientes a lo largo del país.

Pero la paradoja es profunda: mientras el Estado negocia la entrega y sometimiento de este monstruo en Doha, su crecimiento no solo persiste, sino que se acelera. Las operaciones militares que supuestamente deberían debilitarlo no han logrado frenarlo, y el Clan del Golfo se presenta hoy como el desafío más grave para la seguridad nacional. Su expansión refleja una mezcla de diversificación criminal, control social y estrategia territorial que deja entrever la complejidad de enfrentar un poder que se reconfigura con agilidad.

¿Podrán las negociaciones y los esfuerzos estatales contener a esta estructura en auge? O, por el contrario, ¿será esta fase exploratoria en Doha solo un interludio que permita afianzar un poder que ya desborda los límites del control? Mientras la incertidumbre persiste, Colombia observa con preocupación cómo un grupo que se decía en declive se acrecienta como la sombra más ominosa en el mapa del conflicto interno.

Comparte en tus redes sociales

Facebook
X
WhatsApp

Imagen cortesía DAGRDAccidente entre dos buses en Medellín deja 10

Imagen cortesía D.R.A.Ataque armado en Maicao deja cinco muertos y