Colombia y Países Bajos organizan primera conferencia mundial sobre la transición justa lejos de los combustibles fósiles
Colombia y Países Bajos anunciarán la Primera Conferencia Internacional sobre la Transición Justa lejos de los Combustibles Fósiles, que tendrá lugar el 28 y 29 de abril de 2026 en Santa Marta, Magdalena. El objetivo central será sumar a gobiernos, comunidades indígenas, afrodescendientes, expertos nacionales e internacionales y organizaciones sociales en el diseño de estrategias globales para salir del petróleo, gas y carbón, de acuerdo con compromisos internacionales ante el cambio climático.
La conferencia se desarrollará fuera del esquema habitual de negociaciones de la CMNUCC y está dirigida a revisar medidas y hojas de ruta para reducir la producción de combustibles fósiles acorde con la meta climática de 1.5°C planificada al amparo del Acuerdo de París. Colombia busca ser referente al proponer un espacio donde 18 países, parte de la Iniciativa del Tratado de No Proliferación de Combustibles Fósiles, consolidarán propuestas factibles e implementarán transiciones energéticas urgentes. El anuncio inicial se dio el 22 de septiembre de 2025 y la decisión se consolidó en la COP30, realizada en Belém, Brasil.
Según información oficial de los gobiernos anfitriones, la conferencia recibirá apoyos logísticos y técnicos de la Organización de Naciones Unidas, el Banco Interamericano de Desarrollo y otras entidades multilaterales que acompañan la convocatoria. En 2023, el gobierno colombiano adhirió al Tratado de No Proliferación y este proceso está alineado a la creación de una hoja de ruta internacional que recoja la demanda y recomendaciones llevadas la COP30 en la Declaración de Belém sobre la Transición Justa.
Colombia enfrenta desafíos impulsores, como la caída en la producción de carbón doméstico y la presión internacional respecto a la brecha de producción fósil: en 2023, el 50% de las exportaciones del país provenían de sectores fósiles y los planes globales de extracción superan las cuotas compatibles con el tránsito con bajas emisiones para 2030. Para buscar alternativas, desde el Ejecutivo se ha diseñado una inversión de USD$40.000 millones para diversificar a través de energías renovables, fortalecer proyectos de transición socioeconómica en regiones carboníferas como Cesar y La Guajira, con prioridades en electrificación de transporte, incremento de comunidades solares y fortalecimiento de cadenas productivas verdes.


