
Beso en la boca y hasta en la lengua, fue lo que le pidió el líder religioso Dalai Lama a un niño con quien compartía en un evento que estaba siendo televisado.
“Su santidad a menudo toma el pelo a las personas que conoce de forma inocente y traviesa, incluso en público y ante las cámaras” fue parte del comunicado que se compartió en las redes sociales del Dalai Lama, explicando el comportamiento.
A pesar de las aclaraciones, el rechazo sigue creciendo porque no se encuentra justificación al hecho que, ante los ojos de los espectadores, ha sido catalogado como un acoso al menor.

