De padres nigerianos, pero nacida en California, Estados Unidos, Michelle Alozie fue llamada hace poco menos de dos meses a hacer parte de la selección de Nigeria para participar en el Mundial de Fútbol Femenino que se celebra este año en Australia y Nueva Zelanda. Su relación con el fútbol, sin embargo, no es lo único por lo que ha llamado la atención estos últimos días.
A pesar de que su selección perdió contra Inglaterra la madrugada de este lunes en los octavos de final del Mundial, Alozie dejó una de las mejores imágenes del encuentro: al ser pisada por una de sus rivales, una fotografía la captó haciendo un gesto de despreocupación, como si su cara quisiera decir: “así es la vida”. Esto hizo que su nombre se conociera un poco más en el panorama internacional y se descubriera algo maravilloso.
Alozie, de 26 años, se graduó de Biología molecular de la Universidad de Yale, institución en la que comenzó su recorrido futbolístico de forma profesional, aunque lo practica desde que tiene cuatro años. Sin embargo, además del fútbol también tiene otro mundo que la apasiona: la investigación médica.
Última noticia
- Artemis II termina con rescate perfecto tras sobrevuelo lunar exitosoArtemis II regresa con éxito a la Tierra tras amerizar en el Pacífico La cápsula Orion de la misión Artemis II concluyó un viaje de diez días luego de amerizar el viernes 10 de abril en el océano Pacífico, frente… Lee más: Artemis II termina con rescate perfecto tras sobrevuelo lunar exitoso
La futbolista trabaja a medio tiempo como técnica en investigación de leucemia aguda y cáncer infantil en el Hospital Infantil de Texas (Texas Children’s Hospital) y ha logrado un equilibrio entre su vida como investigadora y como atleta profesional. Actualmente, la defensora nigeriana forma parte del club femenino de fútbol Houston Dash, equipo en el que entrena por las mañanas, antes de dirigirse al trabajo.
Alozie ha expresado su amor por ambas vocaciones, y ha indicado que una vez termine su carrera como futbolista profesional se dedicará de lleno a la investigación del cáncer infantil. Incluso, no descarta la posibilidad de hacerse médica, facultad que sabe que le tiene las puertas abiertas. Eso sí, sabe que seguirá siendo una deportista hasta que las piernas se lo permitan.

