El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, lanzó el jueves 24 de septiembre de 2026 un ultimátum contra Fredy Castillo Carrillo, alias “Pinocho”, señalado por las autoridades como principal cabecilla de las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada (ACSN), luego de la captura de su pareja sentimental, Yolima Johana Murgas Guzmán, alias “Yolima”.

La detención de Murgas Guzmán hizo parte de una operación conjunta de la Policía Nacional y el Ejército, que incluyó seis allanamientos en Santa Marta y Ciénaga, Magdalena. En los procedimientos fueron capturadas 13 personas y se incautaron cocaína, munición, teléfonos celulares, panfletos intimidatorios y más de 29 millones de pesos en efectivo, según reportes oficiales citados por medios nacionales.

Murgas Guzmán es investigada por su presunta participación en actividades de lavado de activos y por sus posibles vínculos con la estructura criminal. De acuerdo con información publicada por El Heraldo, la mujer ya había sido judicializada por la Fiscalía en marzo de 2024 por ese delito y afrontaba el proceso en libertad. Las responsabilidades penales, sin embargo, deberán ser definidas por la justicia dentro del debido proceso.

Tras conocer los resultados del operativo, De la Espriella aseguró: “Voy a acabar con esta estructura criminal. Pinocho tiene las horas contadas”. El mandatario exigió la entrega de Castillo Carrillo y de los demás integrantes de la organización, y advirtió que, si no se presentan ante las autoridades, se actuará conforme a la ley.

El Gobierno también ordenó profundizar la investigación financiera para determinar el origen de los recursos de las ACSN e identificar a posibles testaferros y colaboradores. La organización, conocida anteriormente como Los Pachenca, es señalada de operar en la región Caribe y de obtener ingresos mediante el narcotráfico y otras rentas ilegales.

Hasta el 26 de septiembre de 2026, hora de Colombia, alias “Pinocho” no había sido capturado.