El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, y el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, revisaron este lunes 12 de octubre de 2026 la situación de seguridad en el país, la cooperación bilateral y los principales desafíos de la agenda compartida entre Bogotá y Washington.
La conversación telefónica comenzó a la 1:00 p. m., hora de Colombia, y se extendió por más de 15 minutos, según informó la Presidencia de la República. Durante el diálogo, los dos funcionarios intercambiaron perspectivas sobre la coyuntura colombiana y la estabilidad regional.
La Casa de Nariño señaló que el contacto tuvo como propósito mantener abiertos los canales de comunicación entre ambos gobiernos y coordinar respuestas frente a problemas comunes. También reiteró que Estados Unidos es considerado un socio estratégico para Colombia y que la administración de De la Espriella continuará promoviendo mecanismos de cooperación.
Aunque no fueron anunciados nuevos acuerdos concretos, la llamada dio continuidad a la agenda bilateral que ambos funcionarios abordaron durante su encuentro presencial del pasado 8 de septiembre en Barranquilla. En esa reunión se discutieron asuntos relacionados con la seguridad regional, la lucha contra el narcotráfico y la cooperación económica.
La visita de septiembre terminó con la firma de dos memorandos de entendimiento: uno sobre el desarrollo de energía nuclear con fines civiles y otro sobre minerales críticos y tierras raras. Además, los dos países mantienen mecanismos de colaboración en seguridad, intercambio de información y coordinación frente a organizaciones criminales y amenazas regionales.
El diálogo de este lunes se produjo mientras el Gobierno colombiano ajusta su política de seguridad y anuncia operaciones militares contra grupos armados y estructuras dedicadas al narcotráfico. Sin embargo, la Presidencia no detalló si durante la llamada se acordaron operaciones, compromisos o medidas específicas.
Según el Gobierno, la relación entre Colombia y Estados Unidos debe sustentarse en la confianza, el respeto mutuo y la cooperación para enfrentar los desafíos que afectan a ambos países y a la región.




