La Alcaldía de Medellín demolió las antiguas pesebreras de Dayro Chica, ubicadas en el corregimiento de San Cristóbal, junto a la Institución Educativa Lusitania. La estructura llevaba años abandonada y, según las autoridades, se había convertido en un lugar asociado con el consumo de estupefacientes, la acumulación de residuos y problemas de salubridad.
El inmueble también tenía una historia relacionada con la época del narcotráfico en Medellín, debido a los presuntos vínculos de Chica con la familia Ochoa Vásquez, integrantes del entorno del antiguo Cartel de Medellín.
¿De quién eran las antiguas pesebreras?
Las instalaciones eran conocidas como las pesebreras de Dayro Chica, un reconocido rejoneador que alcanzó notoriedad en el mundo de los caballos y la tauromaquia.
Chica también fue mencionado en investigaciones periodísticas sobre las relaciones entre el negocio equino, las actividades ganaderas y las estructuras del narcotráfico en Antioquia durante las décadas de mayor expansión del Cartel de Medellín.
Según las investigaciones recopiladas por el periodista Fabio Castillo en su libro Los jinetes de la cocaína, Chica habría comenzado su relación con integrantes de la familia Ochoa Vásquez trabajando en el Estadero Las Margaritas. Con el tiempo, presuntamente ganó su confianza y asumió tareas logísticas.
Las publicaciones sobre aquella época también han señalado que habría desarrollado negocios relacionados con caballos, ganadería y propiedades rurales. Sin embargo, los señalamientos sobre su participación en actividades criminales deben entenderse en el contexto de esas investigaciones periodísticas y no como una conclusión judicial sobre cada uno de los negocios o bienes asociados con su nombre.
La relación con la familia Ochoa y el Cartel de Medellín
La familia Ochoa Vásquez fue una de las estructuras centrales del narcotráfico colombiano durante los años ochenta y parte de los noventa, con vínculos ampliamente documentados con el Cartel de Medellín.
Las investigaciones periodísticas sobre Chica han descrito su cercanía con ese entorno y han planteado que sus actividades en el mundo de los caballos y los negocios agropecuarios habrían coincidido con relaciones con personas vinculadas al crimen organizado.
También se han mencionado conexiones comerciales con otros personajes asociados con el narcotráfico de la época, entre ellos el denominado Mono Abello.
Estos antecedentes explican la asociación histórica de las pesebreras con aquella etapa de Medellín, aunque la historia del inmueble no debe confundirse con la situación que presentaba en sus últimos años: una estructura deteriorada y abandonada junto a una institución educativa.
¿Por qué demolieron las pesebreras en San Cristóbal?
De acuerdo con la Alcaldía de Medellín, el deterioro del lugar y los problemas de seguridad y salubridad motivaron la intervención. La proximidad a la Institución Educativa Lusitania era una preocupación adicional, debido al tránsito cotidiano de estudiantes por el sector.
Según las autoridades, el inmueble se había convertido en un punto asociado con el consumo de drogas y la acumulación de residuos, condiciones que afectaban el entorno de la comunidad educativa y de los habitantes cercanos.
La demolición hizo parte de las acciones distritales orientadas a recuperar espacios deteriorados y reducir las condiciones que favorecen situaciones de inseguridad.
Alcaldía busca recuperar espacios abandonados
El secretario de Seguridad y Convivencia de Medellín, Manuel Villa Mejía, defendió la intervención y señaló que la administración busca impedir que los lugares abandonados continúen siendo utilizados para actividades que afectan la tranquilidad de los ciudadanos.
«Medellín no le entrega su territorio a la ilegalidad, donde hubo abandono e inseguridad, hoy hay autoridad y recuperación del espacio público», afirmó el funcionario.
La intervención busca mejorar las condiciones del entorno y evitar que la estructura siga representando un riesgo para la comunidad, especialmente para los niños y jóvenes que estudian en la institución educativa vecina.
En conclusión, las antiguas pesebreras demolidas en San Cristóbal eran conocidas como las de Dayro Chica, un rejoneador mencionado en investigaciones periodísticas por sus presuntos vínculos con el entorno de la familia Ochoa Vásquez y el narcotráfico. La Alcaldía las demolió por su estado de abandono y los problemas de seguridad y salubridad asociados con el lugar, ubicado junto a la Institución Educativa Lusitania.
Preguntas frecuentes
¿Dónde estaban las antiguas pesebreras de Dayro Chica?
Estaban en el corregimiento de San Cristóbal, en Medellín, junto a la Institución Educativa Lusitania.
¿Por qué demolieron las pesebreras?
La Alcaldía explicó que el inmueble estaba abandonado y presentaba problemas relacionados con el consumo de estupefacientes, la acumulación de residuos y la inseguridad.
¿Quién era Dayro Chica?
Fue un reconocido rejoneador colombiano. Investigaciones periodísticas lo relacionaron con el entorno de la familia Ochoa Vásquez, vinculada al Cartel de Medellín durante la época del narcotráfico.




