La petrolera declaró desiertos los procesos para contratar gas natural licuado por considerar que las ofertas internacionales no ofrecían condiciones comerciales viables. La decisión llega en medio de un déficit de abastecimiento, una mayor dependencia de las importaciones y la urgencia de desarrollar nuevas fuentes nacionales.

La seguridad energética de Colombia enfrenta un nuevo desafío. Ecopetrol decidió no adjudicar los procesos para contratar gas natural licuado (GNL) importado, luego de concluir que los precios ofrecidos y los compromisos de compra disponibles en el mercado colombiano no garantizaban la rentabilidad de las operaciones y podían terminar generando sobrecostos para los usuarios.

La determinación, anunciada el 19 de octubre, obliga a la compañía a seguir buscando alternativas para atender la demanda mientras avanza en el desarrollo de nuevos yacimientos. Entre sus principales apuestas está Sirius, el proyecto de gas costa afuera que Ecopetrol desarrolla junto con Petrobras en el mar Caribe.

¿Por qué Ecopetrol rechazó las ofertas de gas importado?

La compañía evaluó propuestas de suministro a cinco años, pero encontró que los precios internacionales no tenían suficiente respaldo en los contratos de compra que estaban dispuestos a asumir los clientes colombianos.

El problema era comercial y financiero: comprometerse a adquirir gas en el exterior sin contar con ventas suficientes para recuperar los costos podía afectar la rentabilidad del negocio. Según la empresa, trasladar esos gastos a los consumidores también podía encarecer el servicio.

Por esa razón, Ecopetrol optó por declarar desiertos los procesos en lugar de asumir compromisos que, a su juicio, no cumplían las condiciones mínimas de competitividad y manejo del riesgo.

Sin embargo, la decisión no elimina la necesidad de importar gas. La empresa aseguró que continuará evaluando opciones de suministro externo con precios, volúmenes y plazos que se ajusten a las posibilidades comerciales del país.

Colombia tiene menos reservas y necesita nuevas fuentes de suministro

Las cifras oficiales muestran la dimensión del desafío. De acuerdo con el informe de recursos y reservas de la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH), Colombia cerró 2025 con 1.717 gigapies cúbicos de reservas probadas de gas natural, frente a los 2.817 gigapies cúbicos registrados al cierre de 2022. La reducción acumulada en ese periodo fue cercana al 39 %.

Además, las reservas probadas de gas al cierre de 2025 equivalían a aproximadamente 5,9 años de producción, según el indicador de reservas sobre producción. Esta cifra no significa que el país se quede automáticamente sin gas al cumplirse ese plazo, pero sí evidencia la importancia de incorporar nuevas reservas y desarrollar proyectos que puedan abastecer el mercado.

El sector también ha advertido sobre la caída de la producción nacional y la necesidad de diversificar las fuentes de suministro. En ese contexto, las importaciones se han convertido en un componente cada vez más relevante para atender la demanda de hogares, comercios e industrias, así como de las plantas térmicas que producen electricidad.

El gas importado puede presionar los costos de los usuarios

Traer gas desde otros países implica más que pagar el combustible. El proceso incluye su compra en el mercado internacional, el transporte marítimo, la recepción en terminales especializadas y la regasificación para incorporarlo a la red nacional.

A estos costos se suma la competencia con compradores internacionales, cuyas necesidades y capacidad de pago pueden influir en los precios. Por eso, contratar suministro externo sin condiciones comerciales adecuadas representa un riesgo para las empresas que lo compran y para los usuarios que podrían asumir parte de esos costos.

El panorama exige especial atención ante la posibilidad de que el fenómeno de El Niño reduzca la generación hidroeléctrica y aumente el uso de plantas térmicas que requieren gas u otros combustibles. Si crece la demanda de gas para producir electricidad, el sistema necesitará contar con fuentes suficientes y contratos que permitan atender ese consumo.

Sirius, la apuesta para recuperar la producción nacional

Frente a las dificultades de abastecimiento, Ecopetrol busca acelerar el desarrollo de Sirius, uno de los descubrimientos de gas costa afuera más importantes del país. El proyecto se desarrolla en alianza con Petrobras y está ubicado en aguas del Caribe colombiano.

La iniciativa tiene potencial para convertirse en una fuente significativa de suministro nacional. Ecopetrol y Petrobras ya adelantaron la comercialización anticipada de parte del gas esperado, pero el descubrimiento todavía debe superar etapas técnicas, ambientales, regulatorias y de infraestructura antes de entrar en producción.

La fecha de llegada del primer gas depende del cumplimiento de esos requisitos. Los cronogramas divulgados por las compañías han situado el inicio de producción alrededor de 2029 o 2030, sujeto a las autorizaciones y a los avances del proyecto.

Por eso, Sirius no representa una solución inmediata para cubrir las necesidades actuales. Su desarrollo debe avanzar mientras Colombia resuelve las necesidades de corto plazo mediante producción disponible, importaciones y otras alternativas de suministro.

El debate por la exploración y las decisiones del Gobierno anterior

Ecopetrol también atribuyó parte de las dificultades actuales a las decisiones adoptadas durante el gobierno de Gustavo Petro en materia de exploración y producción de hidrocarburos. La compañía sostiene que la ausencia de nuevos contratos de exploración y la falta de avance de otras alternativas limitaron las opciones para incorporar reservas, mientras los campos existentes continuaban su declive.

Entre los asuntos señalados por la petrolera están los proyectos piloto de investigación integral en yacimientos no convencionales y la suspensión de actividades relacionadas con el pozo exploratorio Komodo, en el Caribe.

Estas posiciones hacen parte del debate sobre la política energética del país. La discusión de fondo es cómo garantizar el suministro durante los próximos años, atraer inversiones, desarrollar los descubrimientos existentes y decidir qué alternativas de exploración pueden contribuir a reducir la dependencia externa.

La apuesta por la producción nacional, sin embargo, no elimina la necesidad de evaluar cuidadosamente los costos, los impactos ambientales, las consultas con las comunidades y los tiempos requeridos para poner en operación nuevos proyectos.

¿Qué puede pasar ahora con el abastecimiento de gas en Colombia?

Ecopetrol tendrá que encontrar opciones de importación que resulten comercialmente viables, al tiempo que impulsa el desarrollo de Sirius y otros activos. La capacidad de combinar esas medidas será determinante para evitar que el déficit de suministro se traduzca en mayores presiones sobre los precios y la competitividad de la industria.

La decisión de declarar desiertos los procesos busca evitar contratos que la empresa considera inconvenientes, pero también deja en evidencia la dificultad de asegurar gas importado a precios compatibles con el mercado colombiano. El reto inmediato será conseguir un suministro competitivo; el de fondo, recuperar la capacidad de producción nacional antes de que la escasez aumente la presión sobre los consumidores.

Preguntas frecuentes

1. ¿Por qué Ecopetrol declaró desiertos los procesos para importar gas?

Porque las ofertas internacionales no cumplían las condiciones comerciales que la empresa consideraba necesarias para proteger la rentabilidad y controlar los riesgos. Además, los compromisos de compra de los clientes colombianos no respaldaban suficientemente los precios ofrecidos, lo que podía generar sobrecostos.

2. ¿Cuánto cayeron las reservas probadas de gas en Colombia?

Las reservas probadas pasaron de 2.817 gigapies cúbicos al cierre de 2022 a 1.717 gigapies cúbicos al cierre de 2025, una disminución cercana al 39 %. La relación entre reservas y producción se ubicó en 5,9 años al cierre de 2025.

3. ¿Qué es el proyecto Sirius y cuándo podría empezar a producir gas?

Sirius es un proyecto de gas natural costa afuera en el mar Caribe, desarrollado por Ecopetrol y Petrobras. Busca aportar una nueva fuente importante de producción nacional. Su entrada en operación se ha proyectado alrededor de 2029 o 2030, pero depende de la obtención de licencias, permisos, consultas requeridas y del desarrollo de la infraestructura necesaria.