📸 Imagen cortesía: Captura de pantalla video de réplica Christian Garcés, representante a la Cámara
¿Salud en jaque?
En la Colombia de este 17 de julio de 2025, una nueva grieta emerge en el sistema sanitario. El representante Christian Garcés, voz crítica del Centro Democrático, señala con firmeza al gobierno de Gustavo Petro como responsable de la crisis financiera que hoy golpea la salud pública.
Garcés, en un derecho de réplica que busca hacer ruido en los pasillos del Congreso, denuncia que desde el primer día del gobierno actual, las políticas aplicadas han profundizado el deterioro del sector. Mientras la esperada reforma a la salud sigue su vía lenta en el Legislativo, el Ejecutivo ha impuesto cambios “a la fuerza” en el modelo de aseguramiento y financiamiento. Estas modificaciones, sostiene, no solo han encarecido el acceso a los servicios médicos, reflejado en un aumento del 17% en el gasto directo de los ciudadanos para medicamentos, sino que también han disparado las quejas: más de 1,6 millones registradas en 2024 evidencian una ciudadanía frustrada y desprotegida.
La otra cara de esta moneda la exhibe el Ministerio de Salud. Reconocen una deuda estructural de 32,9 billones de pesos, originada en 29 Entidades Promotoras de Salud (EPS), que creció 7,9 billones en un solo año. Una cifra que, según la Contraloría General, amenaza con colapsar a clínicas y hospitales, socavando la capacidad de atención para millones. Pero para el Ejecutivo, la raíz del desafío no está en la gestión gubernamental sino en un modelo intermediado, permeado por prácticas cuestionables de las EPS. El ministro Guillermo Alfonso Jaramillo clama por una reforma estructural que sane las heridas financieras y mejore el futuro del sistema.
Desde la Casa de Nariño, el presidente Petro defiende con vehemencia las intervenciones en las EPS. Para él, la crisis no es un accidente fortuito, sino la consecuencia de décadas de apropiación indebida de recursos públicos bajo un modelo obsoleto que el país no puede permitirse mantener.
La batalla por la salud pública en Colombia no es solo una disputa de cifras. Es un conflicto donde millones de rostros esperan respuestas claras. ¿Puede un gobierno encontrar equilibrio entre ajuste financiero y acceso universal? ¿Logrará la reforma sanar un sistema fracturado? En medio de dudas y tensiones, la ciudadanía permanece a la expectativa, pendiente de un giro que devuelva confianza y bienestar.

