Casi una semana después del rescate de los cuatro niños indígenas en la selva del Guaviare, el Hospital Militar Central comunicó que su estado de salud evoluciona de forma favorable. Los niños, que llegaron con altos signos de desnutrición, aún enfrentan algunos riesgos por este motivo.
Los niños, rescatados en la Operación Esperanza, “permanecen en el área de pediatría y la evolución de cada uno de ellos es favorable”. De acuerdo con la institución, los organismos de los menores han reaccionado con una tolerancia moderada al incremento en los aportes nutricionales que se les han suministrado.
“A pesar de su adecuada evolución, desde el punto de vista infeccioso, se consideran aún en alto riesgo por su déficit nutricional, se mantiene el manejo de las patologías infecciosas inherentes a las condiciones adversas a las que se vieron enfrentados, con el fin de lograr su óptimo estado de salud”, indicó la institución médica.
Los menores estuvieron 40 días recorriendo la selva en busca de protección, agua y alimentos, por lo que el trabajo en su salud aún necesita más tiempo. De su hallazgo, llamó la atención que durante esas semanas los niños se desplazaron únicamente 3.5 kilómetros de la zona del accidente.

