📸 Cortesía: Fedelonjas
Fedelonjas advierte que este año es indispensable asistir a las asambleas de copropietarios
La Federación Colombiana de Lonjas de Propiedad Raíz (Fedelonjas) advirtió que el incremento del 23 por ciento en el salario mínimo de 2026 presionará los costos de administración en copropiedades, por lo que la asistencia a las asambleas ordinarias programadas para los tres primeros meses del año es fundamental para aprobar presupuestos y evitar aumentos no consensuados que afecten a propietarios e inquilinos.
El reajuste salarial, vigente desde el primero de enero, impacta directamente en servicios como vigilancia, aseo y mantenimiento, que abarcan entre el 60 y 65 por ciento de los gastos totales en las copropiedades. Mario Andrés Ramírez Peña, presidente ejecutivo de Fedelonjas, manifestó que este ajuste podría representar un aumento promedio entre el 18 y 20 por ciento en las cuotas de administración. Sin embargo, destacó que los incrementos deben ser aprobados en asamblea técnica y según la Ley de Propiedad Horizontal, y no aplicados de forma unilateral.
Colombia tiene cerca de 15 millones de viviendas urbanas, y casi la mitad de estas se encuentra bajo el régimen de propiedad horizontal. Esto hace que el efecto del incremento salarial impacte de forma masiva los presupuestos colectivos, comentó Anderson Pinchao, gerente de Soluciones Integrales en Intesec. Según informó, el ajuste elevó tarifas en servicios de vigilancia –por ejemplo, un conjunto que destinaba 15 millones de pesos 24 horas diarias en 2025 incrementó su costo a 18,3 millones en 2026–, presionando a varios edificios a reducir personal e implementar seguridad electrónica.
Este aumento afecta tanto a propietarios como a inquilinos, especialmente en contratos donde la cuota de administración se paga de forma independiente al canon de arrendamiento. La ley limita el aumento del arriendo al IPC del año previo, que fue del 5,1 por ciento para este año, pero las cuotas de administración pueden ajustarse de acuerdo con lo aprobado en las asambleas.
Las juntas de copropietarios deben llevar a cabo las asambleas ordinarias durante enero, febrero y marzo para revisar contratos, evaluar gastos y definir un presupuesto final. Algunas copropiedades aplican incrementos provisionales sobre la base del IPC o del salario mínimo, pero siempre deben ratificarse en la asamblea general de propietarios, subrayaron miembros de Fedelonjas.
Fedelonjas insistió en que la falta de asistencia a las asambleas puede conllevar a la aprobación unilateral de ajustes perjudiciales para la economía de los copropietarios. “La cuota de administración no puede aumentarse sin discusión; debe definirse con base en las necesidades reales y el análisis técnico, factores que solo se establecen con plena participación ciudadana”, explicó Mario Andrés Ramírez Peña.
Las autoridades recomiendan a propietarios e inquilinos estar atentos a las convocatorias, participar activamente en la aprobación de presupuestos y aprovechar estos espacios para buscar mejores soluciones que mitiguen el impacto económico generado por las nuevas disposiciones salariales y costos asociados en las copropiedades.

