Clientes que entregaron anticipos para comprar vehículos Ferrari en Colombia preparan denuncias penales y reclamos ante las autoridades, luego del cierre de la vitrina de la marca en el norte de Bogotá. Los compradores aseguran que no recibieron los automóviles ni la devolución de su dinero, mientras la empresa que operaba la representación enfrenta una revisión financiera y documental.
La sede, ubicada en la calle 103 con carrera 19, dejó de funcionar después de que Ferrari retirara a Autos Italianos de Colombia S. A. de su red oficial de concesionarios en el país, con efecto desde el 4 de junio de 2026, según una comunicación de Ferrari North America dirigida a sus clientes.
Los afectados afirman que pagaron anticipos de hasta el 25 % del valor de los vehículos. En algunos casos, el precio final, con personalizaciones e impuestos, superaba los 2.000 millones de pesos. Algunos compradores sostienen que los automóviles estarían retenidos o sin entregar en Panamá y cuestionan el destino de los recursos consignados.
El caso está relacionado con la estructura empresarial de la concesionaria, cuya matriz se encontraba en Panamá. De acuerdo con documentos citados por EL TIEMPO, en octubre de 2024 Autos de Alta Gama Holdings Inc. otorgó un préstamo a Italian Motors Holdings S. A., sociedad vinculada con las distribuidoras de Ferrari en Colombia y Panamá.
Ante el incumplimiento de esa obligación, las acciones de la compañía habrían pasado al acreedor el 25 de mayo de 2026, sin autorización de Ferrari. Ese movimiento empresarial antecedió al retiro de la representación de la marca.
Los compradores han otorgado poderes a abogados para presentar denuncias ante la Fiscalía por presunta estafa agravada, concierto para delinquir y, eventualmente, lavado de activos. Se trata de señalamientos que deberán ser investigados y que no constituyen condenas.
También han acudido o anunciado gestiones ante la Superintendencia de Industria y Comercio, entidad que solicitó información a la empresa para revisar el cumplimiento de las normas de protección al consumidor. Sin embargo, reportes recientes indican que la Delegatura correspondiente aún no había recibido denuncias formales de los afectados.
La nueva administración señaló que debe terminar la revisión financiera y documental antes de comprometer fechas de entrega o devolución de anticipos. Ferrari afirmó que no responde por las obligaciones de Autos Italianos de Colombia y mantiene el proceso para designar un nuevo distribuidor en el país.




