El alcalde de Medellín aseguró que la situación financiera de la filial de EPM en la Costa Caribe podría afectar los resultados de la empresa y las transferencias al Distrito. También señaló a la administración anterior por presuntas irregularidades y anunció nuevas gestiones con el Gobierno nacional.
El alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez, volvió a cuestionar la situación financiera de Afinia, filial de Empresas Públicas de Medellín (EPM) que presta el servicio de energía en varios departamentos de la Costa Caribe. Según el mandatario, la operación le representa pérdidas anuales cercanas a los $1,5 billones a la empresa pública y requiere una solución de fondo.
A través de un pronunciamiento, Gutiérrez calificó la entrada de EPM al negocio de Afinia como la peor decisión en la historia de la compañía y responsabilizó políticamente a la administración de Medellín de 2020 a 2023, encabezada por Daniel Quintero, por lo que considera una crisis heredada.
“EPM y Medellín están pagando los platos rotos como resultado de la corrupción de los hermanitos Q”, afirmó el alcalde, quien agregó que las personas que, según él, estarían involucradas en las presuntas irregularidades deberán responder ante las autoridades.
Los señalamientos hacen parte de una serie de cuestionamientos que Gutiérrez ha formulado sobre la llegada de EPM a la Costa Caribe y el manejo de Afinia. El exgerente de la filial, Javier Lastra, ha rechazado previamente las acusaciones del mandatario.
Las pérdidas de Afinia y el riesgo para las finanzas de Medellín
De acuerdo con Gutiérrez, las pérdidas de Afinia afectan la capacidad financiera de EPM y podrían repercutir en los recursos que la empresa transfiere al Distrito de Medellín para financiar proyectos e inversiones.
El alcalde advirtió que esta situación se suma a los efectos del fenómeno de El Niño, que, por la disminución de las lluvias y los aportes de agua a los embalses, puede presionar el negocio de generación de energía de EPM. Según explicó, este segmento representa más del 80 % del balance de la compañía.
El mandatario también alertó que la sequía podría prolongarse durante varios meses del próximo año, lo que aumentaría la presión sobre los resultados financieros de la empresa.
La preocupación por Afinia no es nueva. En septiembre, Gutiérrez señaló que EPM había invertido más de $3,2 billones en la filial y que esta requeriría alrededor de $1,2 billones adicionales para terminar el año, en medio de dificultades de liquidez, pérdidas de energía y bajo recaudo.
Gobierno nacional busca alternativas para la crisis
Gutiérrez aseguró que viene adelantando gestiones con el Gobierno nacional, encabezado por el presidente Abelardo de la Espriella, para encontrar alternativas que permitan superar la situación sin comprometer aún más las finanzas de EPM y Medellín.
Según el alcalde, la empresa pública está sosteniendo parte del sistema energético nacional y una eventual interrupción de su operación tendría consecuencias para la prestación del servicio en la Costa Caribe y otras regiones.
El mandatario insistió en que las medidas deben garantizar la continuidad del servicio y evitar que la crisis financiera de Afinia se extienda al resto del sistema eléctrico.
En su pronunciamiento, también aseguró que la Fiscalía adelanta investigaciones relacionadas con las presuntas irregularidades y afirmó que se han entregado pruebas a las autoridades. Estas afirmaciones corresponden a lo señalado por el alcalde y deben distinguirse de las conclusiones judiciales que puedan establecerse en los procesos.
El gerente de EPM entregará declaraciones
Gutiérrez anunció que el gerente de EPM ofrecerá una rueda de prensa para explicar la situación de Afinia. Según indicó, el directivo se encontraba en Barranquilla en reuniones con representantes del Gobierno nacional para avanzar en la búsqueda de soluciones conjuntas.
La expectativa está en conocer qué alternativas se contemplan para atender las necesidades financieras de la filial, garantizar la prestación del servicio de energía en la Costa Caribe y proteger las finanzas de EPM y las transferencias que recibe Medellín.
Por ahora, el alcalde insiste en que la crisis requiere decisiones estructurales y no puede seguir siendo asumida únicamente por la empresa pública antioqueña.




