Cortesía @DAGRDMedellin
Aguacero con granizo y vientos extremos provocó aumento del caudal en el río Medellín y varias quebradas del sur del Valle de Aburrá
En las últimas horas, un aguacero de alta intensidad acompañado de granizo y fuertes ráfagas de viento sorprendió a Medellín y a los municipios del sur del Valle de Aburrá, generando impacto en sectores de Envigado, La Estrella y Caldas. El hecho, registrado durante la tarde del martes, obligó a las autoridades metropolitanas a mantenerse en alerta máxima.
El Sistema de Alertas Tempranas del Valle de Aburrá (Siata) confirmó que las precipitaciones se concentraron particularmente en el sur, donde el río Medellín alcanzó nivel rojo a la altura del puente de la Avenida 33 a las 4:43 de la tarde, indicando una amenaza relevante. Cuatro estaciones meteorológicas detectaron vientos extremos y siete más registraron vientos fuertes en distintos puntos de la jurisdicción, escenario que elevó el riesgo de inundaciones y deslizamientos.
En Medellín se reportó el crecimiento repentino de quebradas como La Jabalcona, La Volcana y La Presidenta, mientras que en Itagüí la quebrada El Sesteadero también mostró aumentos peligrosos de caudal. De acuerdo con el Dagrd, este fenómeno obliga a reforzar la vigilancia para mitigar el peligro de arrastres y emergencias asociadas. Según dijo Jaime Enrique Gómez, director del Departamento Administrativo de Gestión del Riesgo de Desastres, “la recomendación a la ciudadanía es permanecer alejados de fuentes hídricas durante cualquier aguacero”.
Aunque hasta ahora no hay reporte de emergencias mayores, las autoridades mantienen monitoreos permanentes, advirtiendo sobre el uso del número único 123 como canal prioritario de reporte. Así mismo, reiteraron informarse solo a través de voceros oficiales de la Alcaldía y entidades de emergencia. Esta jornada de fuertes lluvias se suma a la tendencia de aumentos significativos en la pluviosidad durante 2026, año en el cual Antioquia ya ha triplicado el promedio histórico, según informes aportados por el IDEAM y las entidades regionales de medición climática.

