La Gobernación de Antioquia retiró el Proyecto de Ordenanza 33 y, posteriormente, radicó ante la Asamblea Departamental el Proyecto 37 para financiar total o parcialmente seis corredores viales mediante valorización, en el trámite que actualmente vuelve a discusión en el departamento. La decisión busca mantener este mecanismo de financiación después de las dificultades procedimentales, jurídicas y políticas de la primera iniciativa, pero todavía no autoriza un cobro ni garantiza el inicio de las obras.
Por qué fue retirado el primer proyecto de valorización
Según reportes de medios regionales, el Proyecto 33 habría sido radicado ante una comisión de la Asamblea que no correspondía al trámite adecuado. A esto se sumaron los impedimentos de algunos diputados, situación que complicó la discusión política y llevó al retiro de la propuesta.
También se plantearon dudas sobre la viabilidad jurídica del mecanismo y sobre las condiciones técnicas necesarias para establecer una contribución de valorización. Este cobro debe relacionarse con el beneficio que una obra pública genera sobre determinados predios, por lo que antes de definirlo es necesario precisar las zonas de influencia, los propietarios beneficiados, la capacidad de pago y la viabilidad técnica, económica y jurídica de cada proyecto.
El retiro, por tanto, interrumpió el trámite de la primera propuesta, pero no significó que la administración departamental abandonara la financiación por valorización. La Gobernación presentó una nueva iniciativa, que debe pasar nuevamente por comisión y plenaria de la Asamblea Departamental.
Qué propone el nuevo Proyecto 37
La nueva ordenanza contempla seis corredores estratégicos que podrían ser financiados total o parcialmente con aportes de los propietarios de predios ubicados en sus áreas de influencia. El primer debate de la iniciativa terminó con cinco votos favorables y uno contrario, por lo que el proyecto pasó a consideración de la plenaria.
Los corredores incluidos son La Unión–El Carmen de Viboral y El Canadá–El Carmen de Viboral; El Santuario–El Peñol–Guatapé–Alejandría–San Roque, en el sector de Providencia; La Ceja–La Pintada; Jericó–Buenos Aires–La Bodega, en el área de Andes; Ríogrande–Nueva Colonia–Embarcadero–Zungo–Casa Verde, en Urabá; y San Jerónimo–Poleal–San Pedro de los Milagros.
La eventual aprobación de la ordenanza no significaría el inicio automático de las obras ni del cobro. Todavía serían necesarios estudios de factibilidad, la delimitación de las zonas de influencia, la identificación de los beneficiarios y la expedición de actos administrativos posteriores que establezcan las condiciones concretas de financiación y distribución de la contribución.
Marinilla, El Peñol y Guatapé siguen con escenarios distintos
El corredor El Santuario–El Peñol–Guatapé–Alejandría–San Roque sí aparece de manera expresa en la nueva propuesta. Sin embargo, los reportes revisados no presentan a Marinilla como parte directa de ese corredor específico. Por eso, no es preciso afirmar que el municipio esté incluido en el Proyecto 37 sin consultar el texto oficial de la ordenanza y los mapas de las zonas de influencia.
La conexión regional del Oriente antioqueño también depende de iniciativas que avanzan por rutas administrativas y ambientales diferentes. Entre ellas están la vía Aeropuerto–SIKA, el corredor El Santuario–Providencia y la doble calzada El Carmen de Viboral–El Canadá. En consecuencia, el retiro del primer proyecto mantiene incertidumbre sobre el cronograma, pero no permite concluir que el plan vial del Oriente haya sido cancelado.
La demora sí puede aplazar la ampliación de corredores estratégicos para las actividades turísticas, industriales, residenciales y aeroportuarias. No obstante, los proyectos se encuentran en distintas fases y algunos no dependen exclusivamente de la aprobación de la valorización.
El aeropuerto y los trámites ambientales condicionan las obras
Cornare informó que durante el último año adelantó mesas técnicas con la Gobernación para revisar varios proyectos. La corporación señaló que algunos procesos avanzan, mientras otros requieren información adicional antes de continuar con la evaluación ambiental.
Uno de los casos más complejos es Aeropuerto–SIKA, en Rionegro. Su trámite ambiental permanece suspendido porque la documentación necesita complementos relacionados con diseños detallados, balance de materiales, fuentes hídricas, coberturas naturales, acueductos rurales e infraestructura existente. Por ello, una eventual financiación mediante valorización no resolvería por sí sola los obstáculos técnicos y ambientales.
El aeropuerto José María Córdova mantiene una perspectiva de expansión, pero la planeación vial debe coordinarse con su desarrollo. Cornare advirtió que el trazado de Aeropuerto–SIKA está cerca de la pista actual y se superpone con el área prevista para una futura segunda pista. Además, la Aeronáutica Civil aprobó un nuevo Plan Maestro aeroportuario mediante la Resolución 01699 del 26 de mayo de 2026.
Cualquier conexión vial en el entorno del terminal deberá ser compatible con la reserva y operación de la futura infraestructura aeroportuaria, las restricciones de seguridad aeronáutica, la modificación de la licencia ambiental del Túnel Aburrá–Oriente y los estudios pendientes sobre diseños, fuentes hídricas, coberturas naturales e infraestructura rural.
Las fuentes consultadas no aportan una serie oficial reciente que permita establecer cuánto ha aumentado el flujo vehicular en todo el Oriente antioqueño o específicamente en la vía Marinilla–Guatapé. Tampoco hay una cifra verificada sobre el crecimiento de pasajeros del aeropuerto. Para completar esos datos se requieren aforos del Invías, la ANI, la Gobernación y las concesiones, además de registros de peajes, estaciones de conteo, municipios y estadísticas oficiales de la Aeronáutica Civil.
Por ahora, el Proyecto 37 continuará su trámite en la Asamblea, mientras el corredor hacia El Peñol y Guatapé permanece incluido y la situación de Marinilla debe verificarse en los documentos oficiales. La Gobernación busca conservar la valorización como alternativa para financiar obras viales, pero el cobro, el cronograma y la ejecución aún dependen de decisiones políticas, estudios técnicos, trámites ambientales y la definición de los predios beneficiados.
Preguntas frecuentes
¿Qué propone el Proyecto de Ordenanza 37 de Antioquia?
El Proyecto 37 propone financiar total o parcialmente seis corredores viales mediante valorización. La iniciativa debe continuar su trámite en la Asamblea Departamental y aún no autoriza el cobro ni el inicio automático de las obras.
¿Qué corredores viales incluye la nueva propuesta de valorización?
Incluye los corredores La Unión–El Carmen de Viboral y El Canadá–El Carmen de Viboral; El Santuario–El Peñol–Guatapé–Alejandría–San Roque; La Ceja–La Pintada; Jericó–Buenos Aires–La Bodega; Ríogrande–Nueva Colonia–Embarcadero–Zungo–Casa Verde; y San Jerónimo–Poleal–San Pedro de los Milagros.
¿Marinilla está incluido en el Proyecto 37?
Los reportes revisados no presentan a Marinilla como parte directa del corredor El Santuario–El Peñol–Guatapé–Alejandría–San Roque. Para confirmar su inclusión sería necesario consultar el texto oficial de la ordenanza y los mapas de las zonas de influencia.





