Personas depositando en el agua a un manatí que está en una bolsa

Después de estar durante seis años en rehabilitación, un manatí amazónico bautizado como Moeügchi fue puesto en libertad en una zona de conservación en Puerto Nariño, Amazonas. El manatí se encontraba en manos de las autoridades ambientales y de recuperación médica desde 2017, cuando fue rescatado con apenas cuatro meses de vida.


En ese entonces, unos pescadores se encontraron con él, aparentemente huérfano y con deficiencias en su estado de salud. Fue trasladado a valoración médica, donde le encontraron severos problemas de desnutrición y lesiones epiteliales graves. Durante seis años estuvo en diferentes sistemas acuáticos, tanto cerrados como naturales, hasta su liberación este viernes 12 de mayo.


Su proceso de liberación estuvo coordinado por Corpoamazonia y por la Fundación Omacha, quienes decidieron el 3 de mayo que su estado de salud era óptimo para volver a su hábitat natural. Para ese día registró una longitud de 190 centímetros y 135 kilogramos de peso.


Su nombre, Moeügchi, hace referencia a la palabra ‘gracias’ en lengua tikuna, y su especie se encuentra en estado de conservación vulnerable, enfrentando una reducción de su población. Por eso, los procesos de conservación y supervivencia de estos animales es prioritaria para las autoridades ambientales en regiones con humedales.


El animal fue reintroducido en los lagos de Tarapoto, sitio Ramsas (proyecto de conservación para la biodiversidad), una zona ubicada en un complejo de humedales y con una extensión de 45.463 hectáreas. El ecosistema es apto para Moeügchi, y además cuenta con la presencia de otros manatíes, lo que facilitará su integración al ambiente.