Las lluvias registradas desde finales de septiembre permitieron que EPM reactivara de manera intermitente la tercera turbina de Hidroituango, en Antioquia, desde el 30 de septiembre. El aumento de los aportes del río Cauca, que superaron los 488 metros cúbicos por segundo, permitió elevar la generación de la central y aportar cerca de 900 megavatios al sistema eléctrico colombiano, según reportes divulgados el 8 de octubre.
Sin embargo, la recuperación todavía es parcial. El embalse alcanzó aproximadamente la cota 411,20, por debajo de la cota 420 autorizada, y la disponibilidad de agua continúa condicionando la operación de las unidades. Por eso, la reactivación de una tercera turbina representa un alivio para el sistema, pero no garantiza que Colombia evite dificultades de abastecimiento durante la próxima temporada seca.
Las lluvias permitieron encender la tercera turbina
El aumento de las precipitaciones elevó los aportes de agua al río Cauca y permitió que la central volviera a operar con una tercera unidad de generación por periodos. La reactivación se produjo después de semanas de bajos caudales, que habían obligado a reducir la operación de Hidroituango.
Con tres turbinas en funcionamiento, la central puede aportar alrededor de 900 megavatios de potencia al sistema eléctrico nacional. Esta generación adicional ayuda a atender la demanda, especialmente en un periodo marcado por la preocupación sobre las reservas de agua de los embalses.
No obstante, la operación ha sido intermitente. Los aumentos del caudal no necesariamente se mantienen durante el tiempo suficiente para garantizar un funcionamiento continuo de la tercera unidad. La generación efectiva depende de la disponibilidad hídrica y de las condiciones operativas de la central.
El embalse sigue por debajo de la cota 420
Los reportes divulgados el 8 de octubre situaban el nivel del embalse alrededor de la cota 411,20, por encima del registro de la cota 408 observado el 23 de septiembre, pero todavía por debajo de la cota 420 autorizada por la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (ANLA).
Llegar al nivel autorizado requiere aportes hídricos sostenidos, no solamente aumentos puntuales en el caudal del río Cauca. La recuperación dependerá de la intensidad y persistencia de las lluvias durante octubre y noviembre, así como de las condiciones hidrológicas de las próximas semanas.
La diferencia es importante: un aumento temporal del caudal puede permitir encender una turbina, pero no significa necesariamente que el embalse haya recuperado las reservas suficientes para afrontar un periodo seco prolongado.
Colombia mantiene activa la alerta preventiva por desabastecimiento
La situación de Hidroituango se presenta mientras el sistema eléctrico colombiano permanece en un periodo de riesgo de desabastecimiento, activado por la Comisión de Regulación de Energía y Gas (CREG) el 5 de septiembre de 2026.
La decisión se tomó después de que XM identificara señales de alerta asociadas con varios meses de aportes hídricos inferiores a los promedios históricos. La medida busca preservar la confiabilidad del sistema y reducir el riesgo de que la generación disponible resulte insuficiente para atender la demanda.
La activación del mecanismo no significa que exista un racionamiento programado. Se trata de una medida preventiva que establece condiciones operativas para proteger el abastecimiento nacional, entre ellas requisitos relacionados con la generación térmica.
En este contexto, las plantas térmicas cumplen una función de respaldo: permiten reducir la presión sobre los embalses cuando la generación hidroeléctrica se ve limitada por la falta de agua.
Colombia prioriza el consumo interno de energía
Como parte de las medidas de protección del suministro nacional, desde el 7 de septiembre las exportaciones comerciales programadas de electricidad hacia Ecuador registran cero, según información atribuida a XM. La interconexión física entre los dos países continúa operativa, pero los intercambios comerciales están sujetos a las condiciones regulatorias que priorizan la atención de la demanda colombiana.
El sistema también enfrenta otros desafíos, como el crecimiento de la demanda, la disponibilidad de gas y combustibles líquidos para las plantas térmicas y las restricciones que pueden afectar la transmisión de energía.
Por ello, el aporte adicional de Hidroituango es relevante, pero debe evaluarse dentro del conjunto de recursos de generación disponibles en el país.
Una turbina más no elimina el riesgo energético
La recuperación de los caudales del río Cauca ofrece un alivio a la generación hidroeléctrica, pero el panorama dependerá de que las lluvias continúen y permitan aumentar las reservas de los embalses.
Hidroituango puede contribuir a mejorar el margen de generación, pero no es suficiente por sí sola para descartar un eventual desabastecimiento. La evolución del sistema estará determinada por los aportes hídricos, la operación de las plantas térmicas, el comportamiento de la demanda y las medidas regulatorias vigentes.
Hasta los reportes citados, no se había ordenado un racionamiento nacional. El principal objetivo de las medidas preventivas es evitar que el sistema llegue a ese escenario mientras se monitorean las condiciones climáticas y energéticas.
Preguntas frecuentes
¿Cuándo reactivó EPM la tercera turbina de Hidroituango?
EPM reactivó de manera intermitente la tercera turbina de Hidroituango desde el 30 de septiembre, debido al aumento de los aportes del río Cauca. Con tres turbinas, la central puede aportar cerca de 900 megavatios al sistema eléctrico colombiano.
¿La tercera turbina de Hidroituango evita un racionamiento de energía en Colombia?
No necesariamente. La tercera turbina representa un alivio para el sistema, pero la operación intermitente y la disponibilidad de agua no garantizan que Colombia evite dificultades de abastecimiento durante la próxima temporada seca.
¿Cuál es el nivel del embalse de Hidroituango y qué significa para el abastecimiento eléctrico?
El embalse se encontraba alrededor de la cota 411,20, por debajo de la cota 420 autorizada por la ANLA. Esto indica una recuperación parcial, pero se necesitan aportes hídricos sostenidos para aumentar las reservas y reducir el riesgo de desabastecimiento.




