En una operación reciente, unidades de la Fuerza Pública localizaron y neutralizaron tres artefactos explosivos improvisados cerca de una vía utilizada por la comunidad en la vereda La Soledad, jurisdicción de Tibú, Norte de Santander. Los dispositivos, con características similares a las de cilindros, fueron detectados durante labores de reconocimiento con sistemas de aeronaves no tripuladas y destruidos de manera controlada para evitar que fueran utilizados contra civiles o integrantes de la Fuerza Pública que transitan por esta zona del Catatumbo.

Explosivos fueron ubicados cerca de una vía rural

De acuerdo con la información suministrada sobre la operación, los tres elementos se encontraban a menos de 72 metros de una vía empleada diariamente por habitantes de la zona. La cercanía con este corredor representaba un riesgo para campesinos, trabajadores y demás personas que deben movilizarse por las carreteras y trochas rurales de Tibú.

Los artefactos tenían características propias de dispositivos explosivos improvisados tipo cilindro, similares a otros elementos utilizados en diferentes hechos de violencia registrados en el Catatumbo. Sin embargo, en este caso no se informó de manera oficial qué estructura armada habría instalado los explosivos, por lo que la operación fue presentada como una acción de protección y control territorial.

La detección se produjo en el marco de labores de reconocimiento adelantadas por tropas desplegadas en el área. Para estas tareas, la Fuerza Pública empleó sistemas de aeronaves no tripuladas, una herramienta utilizada para vigilar sectores de difícil acceso y advertir la presencia de posibles amenazas en caminos rurales y zonas cercanas a comunidades.

Expertos realizaron la destrucción controlada

Una vez identificados los dispositivos, al lugar se desplazaron especialistas en Explosivos y Demoliciones de la Fuerza de Tarea Vulcano, unidad del Ejército Nacional con presencia en el Catatumbo. Los uniformados aseguraron el perímetro y aplicaron los protocolos establecidos para reducir el riesgo durante la intervención.

Después de verificar las condiciones de seguridad, los expertos procedieron a realizar la destrucción controlada de los tres artefactos. La maniobra permitió neutralizar la amenaza sin que los explosivos fueran activados contra la población civil o contra los integrantes de la Fuerza Pública que se movilizan por este sector de Tibú.

La operación también evitó que la comunidad quedara expuesta a una eventual detonación en una vía de tránsito cotidiano. Las autoridades han insistido en la importancia de reportar cualquier elemento sospechoso y de no acercarse ni manipular objetos abandonados en caminos, fincas o zonas de paso.

Riesgo por minas y explosivos persiste en el Catatumbo

La destrucción de estos tres dispositivos ocurre en medio de una situación de seguridad marcada por la presencia recurrente de minas antipersonales y otros artefactos explosivos en áreas rurales de Tibú y municipios vecinos. El alcalde de Tibú, Richard Claro, ha advertido que la instalación de estos elementos se ha convertido en una problemática recurrente en sectores donde hacen presencia grupos armados ilegales.

Según las declaraciones atribuidas al mandatario local, los explosivos no solo representan una amenaza para los integrantes de las Fuerzas Militares, sino principalmente para la población civil. Campesinos y habitantes de corregimientos rurales deben utilizar vías terciarias y trochas para acceder a servicios, transportar productos y comunicarse con otros sectores del municipio.

En la misma zona se han reportado accidentes con minas antipersonales en vías que comunican el casco urbano de Tibú con corregimientos como La Gabarra. De acuerdo con reportes recientes, entre las personas afectadas se encuentran campesinos y adolescentes, una situación que evidencia el impacto de estos artefactos sobre comunidades que no participan directamente en las confrontaciones.

También se han registrado ataques con drones

El contexto de seguridad regional incluye además varios ataques con drones cargados con explosivos contra comunidades y posiciones de la Fuerza Pública en Norte de Santander. Entre los casos mencionados en reportes recientes se encuentran hechos ocurridos en la vereda Buenos Aires, en zona rural de Tibú, y en Guamalito, donde una subestación de Policía fue destruida.

Organizaciones de derechos humanos y la Defensoría del Pueblo han advertido sobre los efectos de esta modalidad de violencia. Según los consolidados citados en los reportes, entre 2025 y 2026 se verificaron más de un centenar de víctimas relacionadas con ataques con artefactos explosivos y drones en la región, entre civiles e integrantes de la Fuerza Pública.

La intervención en la vereda La Soledad permitió retirar una amenaza inmediata de una vía frecuentada por la comunidad. No obstante, las autoridades mantienen los patrullajes y las labores de reconocimiento en el Catatumbo para detectar otros posibles artefactos y reducir el riesgo para quienes se movilizan por las zonas rurales de Tibú.

Preguntas frecuentes

¿Dónde fueron encontrados los artefactos explosivos en Tibú?

Los tres artefactos explosivos improvisados fueron encontrados cerca de una vía utilizada por la comunidad, en la vereda La Soledad, jurisdicción de Tibú, Norte de Santander. Estaban ubicados a menos de 72 metros del corredor rural.

¿Cómo neutralizó la Fuerza Pública los explosivos en Tibú?

Los dispositivos fueron detectados durante labores de reconocimiento con sistemas de aeronaves no tripuladas. Especialistas en Explosivos y Demoliciones de la Fuerza de Tarea Vulcano aseguraron el área y realizaron una destrucción controlada.

¿Qué riesgo representaban los explosivos para la comunidad de Tibú?

Los artefactos podían ser utilizados contra campesinos, trabajadores, habitantes de la zona o integrantes de la Fuerza Pública que transitan por las vías rurales. Su ubicación cerca de un corredor de uso cotidiano representaba un riesgo de detonación para la población civil.