Las piezas que fueron retiradas de varias exposiciones del Museo Nacional el pasado 15 de octubre regresaron a este espacio cultural. El Ministerio de Cultura cumplió con la orden del Juzgado 24 de Familia de Bogotá y realizó la devolución entre el 29 y el 30 de octubre.

La restitución se dio luego de que el juez César Enrique Osorio Ortiz ordenara regresar todos los elementos a sus respectivos lugares en un plazo máximo de 48 horas. De acuerdo con la información conocida, las obras fueron entregadas en buen estado.

Aunque las piezas ya están nuevamente en el museo, la sala “Fuerza, fe y sustancia” permanece cerrada mientras terminan los trabajos de montaje.

¿Qué había pasado con las obras?

La controversia comenzó el 15 de octubre, cuando fueron retirados al menos 30 elementos de tres salas del Museo Nacional. Se trataba de fotografías, afiches y objetos relacionados con la historia de los movimientos feministas y LGBTI, la violencia política contra integrantes de la Unión Patriótica y el Acuerdo de Paz.

En su decisión, el juzgado señaló que no encontró pruebas de que el Comité de Gestión Patrimonial del museo hubiera estudiado y aprobado el retiro de las piezas. También cuestionó que no se presentara un concepto curatorial que explicara por qué habían sido excluidas de la exhibición.

El juez consideró que era necesario proteger los derechos a la libertad de expresión y al acceso a la cultura. Por eso, además de ordenar la devolución, pidió garantizar la conservación y difusión de los contenidos históricos.

Entre las piezas que regresaron se encuentran una bandera del orgullo gay que perteneció a la activista Elizabeth Castillo, un afiche de la marcha LGBT de 2006 y un impreso sobre derechos reproductivos de la Fundación Sí Mujer.

También estaban una fotografía de Humberto Rincón Perfetti, tomada durante la marcha por la ciudadanía plena “Por una Colombia incluyente”, y un ejemplar de la revista La Ventana Gay, creada por Manuel Antonio Velandia y León Zuleta, activista antioqueño asesinado en 1993.

La lista incluye, además, los afiches de Bernardo Jaramillo Ossa y Carlos Pizarro, ambos asesinados en 1990, cuyas imágenes hacían parte de una exposición sobre la violencia política que vivió el país durante las décadas de 1980 y 1990.