El viaje del expresidente Gustavo Petro a México terminó rodeado de polémica. El pasado 30 de agosto, tenía previsto viajar en un vuelo de Avianca, pero, según relató el propio exmandatario, la aerolínea decidió no transportarlo debido a su inclusión en la lista de sancionados de la Oficina de Control de Activos Extranjeros, OFAC, de Estados Unidos.
Petro contó el episodio durante una conversación con el expresidente ecuatoriano Rafael Correa. Según su relato, Avianca habría preferido no asumir el riesgo de posibles sanciones por transportar a una persona incluida en el listado estadounidense.
Ante esta situación, el exmandatario tuvo que buscar otra alternativa y finalmente Aeroméxico aceptó llevarlo hasta México.
La situación, sin embargo, no terminó allí. Durante el vuelo en primera clase, Petro fue increpado por un pasajero colombiano, quien le gritó “¡Firmes por la patria!”, una expresión asociada al discurso del actual presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella.
El episodio generó atención en redes sociales y volvió a poner sobre la mesa las consecuencias que puede tener para Petro su inclusión en la lista de OFAC.
Cabe aclarar que estar incluido en esta lista no significa que Petro tenga una prohibición general para viajar en avión. Las sanciones están enfocadas principalmente en el bloqueo de bienes e intereses patrimoniales sujetos a la jurisdicción estadounidense y en las transacciones relacionadas con estos.
La decisión de Avianca podría estar relacionada con el llamado “overcompliance”, mediante el cual algunas empresas adoptan medidas adicionales para evitar cualquier posibilidad de incumplir las normas de Estados Unidos.
Mientras Avianca decidió no transportarlo, Aeroméxico sí lo llevó a México. De esta manera, un viaje internacional que inicialmente parecía rutinario terminó convirtiéndose en un nuevo episodio de la controversia que rodea al exmandatario tras su inclusión en la lista de sancionados estadounidenses.





