La respuesta humanitaria llegó a Ituango y Briceño, donde cientos de familias se han visto afectadas por los enfrentamientos entre grupos armados ilegales.

La Unidad para las Víctimas entregó más de 24 toneladas de ayudas humanitarias para atender a 544 familias, entre población desplazada y comunidades que permanecen confinadas. La asistencia incluye alimentos y elementos básicos para los albergues temporales, como colchonetas, cobijas, toallas y kits de aseo.

En Ituango, las ayudas están dirigidas a 158 familias desplazadas, mientras que en Briceño benefician a otras 386 familias afectadas por la situación de orden público.

La entidad señaló que estas acciones buscan responder a las necesidades más urgentes de las comunidades mientras las autoridades avanzan en la atención de la emergencia humanitaria.