El precandidato a la Gobernación de Antioquia Braulio Espinosa Márquez propuso construir un segundo nivel elevado sobre la avenida Regional y la Autopista Sur para separar los viajes metropolitanos del tráfico local y aliviar la congestión del Valle de Aburrá. La iniciativa, reportada por IFM Noticias el 23 de septiembre de 2026, contempla un corredor de aproximadamente 18,5 kilómetros, entre Ancón Sur, Sabaneta, Envigado, Medellín y la conexión con Bello, aunque todavía no cuenta con estudios oficiales que definan su viabilidad, costo, financiación o impacto en los tiempos de viaje.
¿Qué propone Braulio Espinosa para la avenida Regional?
La propuesta plantea construir una infraestructura vial de dos niveles. El corredor existente continuaría atendiendo los desplazamientos locales, las entradas, las salidas y la distribución del tráfico, mientras que el segundo nivel estaría destinado a los viajes metropolitanos de mayor distancia.
De acuerdo con la descripción conocida, la estructura elevada tendría cuatro carriles rápidos y accesos controlados. El objetivo es que los vehículos que atraviesan varios municipios del área metropolitana no tengan que mezclarse constantemente con quienes ingresan o salen de los sectores ubicados junto a la vía.
Espinosa, exalcalde de Envigado y precandidato a la Gobernación de Antioquia, presentó la idea como una obra de gran escala para enfrentar el tiempo que los ciudadanos pierden diariamente en los desplazamientos. Sin embargo, por ahora se trata de una propuesta política y no de un proyecto con diseños definitivos, licencias, presupuesto aprobado, cronograma o contrato de ejecución.
¿Es posible construir una vía elevada de 18,5 kilómetros?
En principio, una estructura elevada de estas características es técnicamente posible. No obstante, antes de determinar si puede construirse sobre la avenida Regional y la Autopista Sur se requieren estudios de tráfico, geotecnia, estructuras, redes de servicios públicos, ambiente, paisaje, espacio público y afectaciones prediales.
También sería necesario establecer cuál entidad asumiría la responsabilidad del proyecto y cómo se financiaría una obra de esa magnitud. El análisis tendría que incluir los costos de construcción, operación y mantenimiento, además de la integración con el Metro, las rutas de buses y otros proyectos metropolitanos.
La separación entre viajes largos y movimientos locales podría reducir algunos conflictos de circulación, especialmente en puntos donde convergen accesos, salidas y conexiones urbanas. Sin embargo, agregar capacidad vial no garantiza una descongestión permanente. Si la nueva infraestructura atrae más automóviles o concentra los vehículos en sus entradas y salidas, los trancones podrían desplazarse hacia los extremos del corredor y las intersecciones.
Por esa razón, no es posible afirmar todavía cuánto tiempo ahorrarían los conductores ni presentar la obra como una solución comprobada. La fuente consultada no reporta una modelación oficial de tráfico, una estimación de demanda ni una evaluación independiente de los beneficios esperados.
¿Cuántos vehículos circulan por la Regional y hasta dónde llegan las filas?
Con la información disponible no existe una cifra verificada sobre el número de vehículos que transitan diariamente por toda la avenida Regional o la Autopista Sur. El corredor atraviesa sectores con dinámicas distintas entre el sur, el centro y el norte del Valle de Aburrá, por lo que el volumen puede variar de manera importante según el tramo, el sentido y la hora.
Para establecer un dato confiable se necesitarían aforos oficiales que indiquen el punto exacto de medición, la fecha, el periodo del conteo, el sentido de circulación y la clasificación de los vehículos. También sería necesario diferenciar entre automóviles, motocicletas, buses y vehículos de carga, así como comparar días hábiles, fines de semana y jornadas con incidentes.
Tampoco hay información verificada que permita establecer hasta dónde se extienden las filas durante las horas pico. La longitud de la congestión cambia por accidentes, vehículos varados, lluvias, obras, cierres parciales, eventos masivos y la saturación de los enlaces con otras vías.
La avenida Regional y la Autopista Sur figuran entre los corredores exceptuados del pico y placa en Medellín, según información de El Tiempo y Telemedellín publicada el 23 y el 24 de septiembre de 2026. Esa condición permite la circulación de vehículos que tienen restricciones en otras vías, pero no equivale a un aforo ni demuestra por sí sola cuántos automotores utilizan diariamente el corredor.
La propuesta de Braulio Espinosa pone en discusión una alternativa de infraestructura para la movilidad del Valle de Aburrá, pero su beneficio real dependerá de estudios técnicos, ambientales, financieros y urbanísticos. Hasta que esos análisis sean divulgados, la cifra de 18,5 kilómetros debe entenderse como una dimensión aproximada de la iniciativa y no como la extensión de una obra aprobada.
Preguntas frecuentes
¿Qué propone Braulio Espinosa para la avenida Regional y la Autopista Sur?
Propone construir un segundo nivel elevado de aproximadamente 18,5 kilómetros entre Ancón Sur, Sabaneta, Envigado, Medellín y la conexión con Bello. La estructura tendría cuatro carriles rápidos y accesos controlados para separar los viajes metropolitanos del tráfico local.
¿La vía elevada de la Regional ya está aprobada?
No. Por ahora es una propuesta política que no cuenta con estudios oficiales de viabilidad, diseños definitivos, licencias, presupuesto aprobado, cronograma ni contrato de ejecución.
¿Cuánto tiempo ahorrarían los conductores con la vía elevada?
Todavía no es posible determinarlo porque no se ha divulgado una modelación oficial de tráfico, una estimación de demanda ni una evaluación independiente de los beneficios. Además, la nueva infraestructura podría desplazar la congestión hacia sus accesos, salidas e intersecciones.





