Cortesía D.R.A – Alcaldía de Medellín
Nuevo sobrevuelo de dron en Hidroituango activa nuevas alertas de seguridad tras aplazamiento de visita oficial
En la noche del lunes 2 de marzo de 2026, se detectó otro sobrevuelo irregular de un dron sobre la subestación de Hidroituango, al norte de Antioquia, una zona estratégica para el sistema energético nacional. La situación fue identificada por el equipo de Empresas Públicas de Medellín (EPM) junto a personal de seguridad, levantando nuevas advertencias apenas horas después de suspenderse la visita oficial que tenía prevista el alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez, y el gobernador de Antioquia, Andrés Julián Rendón.
El incidente tuvo lugar alrededor de las 9:00 p. m., en el mismo sector donde se habían reportado avistamientos similares provenientes de drones atribuidos al Frente 36 de las disidencias de las FARC. Estos equipos sobrevolaron sectores críticos como el vertedero y la subestación de la central, una infraestructura que suministra cerca de 1.200 megavatios al país.
Tras la cancelación de la visita oficial, tanto Gutiérrez como Rendón informaron en rueda de prensa que el cambio obedeció a una advertencia dada por altos mandos del Ejército sobre objetos voladores detectados mediante videos de la Fuerza Pública la noche previa. “Los drones de las FARC del Frente 36 lanzan bombas y así han muerto policías, soldados y civiles. No vamos a exponer la vida de cerca de 100 periodistas y equipo técnico en esta emergencia”, explicó Federico Gutiérrez, alcalde de Medellín.
Por esta decisión surgió controversia a nivel nacional, ya que el comandante del Ejército, general Royer Gómez Herrera, indicó que no se emitió una alerta formal específicamente para dicha visita, aunque sí existen amenazas recurrentes acerca del uso de explosivos por drones en el área. Sin embargo, tanto las autoridades departamentales como municipales insistieron en que sus acciones respondieron a informes trasladados directamente por la Fuerza Pública, quienes alertaron sobre riesgos en las vías entre San Andrés de Cuerquia y Toledo.
Entre tanto, directivos de EPM y la Sociedad Hidroituango han señalado que debido a la capacidad importante de la infraestructura y experiencias previas en materia de extorsión y amenazas provenientes del Frente 36, el monitoreo en zonas sensibles se mantiene de manera estricta para evitar el desabastecimiento de energía en medio del avance de la etapa dos del proyecto. La Fiscalía mantiene abiertas varias investigaciones producto de videos y amenazas desde el interior mismo del complejo.
Las pesquisas avanzan para establecer el origen y motivo preciso del dron que ingresó la noche del 2 de marzo, a la par de denuncias de sobre vuelos reiterados en la región atribuidos a grupos armados ilegales interesados en identificar vías y posibles blancos dentro del enclave hidroeléctrico.

