El proyecto vial Pacífico 1 en Antioquia lleva varios años estancado por falta de financiamiento y límites en los plazos de concesión. Para reactivarlo se propone una modificación a la ley de infraestructura que permitiría elevar del 20 % al 50 % el cupo de adición de recursos y extender los periodos de concesión, además de liberar los 3,2 km que hoy gestiona Invías.
Pacífico 1, una de las obras más ambiciosas de conectividad en el suroeste antioqueño, registra atrasos que superan los dos años originalmente previstos. Según el secretario de Infraestructura de Antioquia, Sebastián Castaño Gómez, el corredor presenta tramos con el pavimento en mal estado y requiere una inversión adicional cercana a un billón de pesos para completar los trabajos pendientes.
La apuesta principal para destrabar el proyecto es la modificación de la Ley de Infraestructura, que tras aprobarse en primer debate en el Congreso permitiría aumentar del 20 % al 50 % el tope de adición de recursos en los contratos de Asociación Público Privada (APP) y extender los plazos de concesión más allá de los 30 años actuales. Con ello se garantiza el recaudo de peajes durante más tiempo para financiar las obras rezagadas sin necesidad de recurrir a cierres viales que afecten la región.
Otro cuello de botella es el tramo de 3,2 km que va de Primavera hasta el peaje, actualmente bajo responsabilidad de Invías y sin fecha clara de inicio. La Gobernación ha solicitado su transferencia para acelerar los trabajos en paralelo con la reforma legal. Mientras tanto, las obras en el sector conocido como la arenera avanzan sin cierres totales, tras un esfuerzo coordinado con el concesionario para minimizar el impacto en el suroeste antioqueño.
Además de Pacífico 1, la misma modificación legislativa serviría para impulsar otros proyectos clave como el puente en Bolombolo, que conectaría los dos brazos del corredor, y aportaría respaldo a grandes infraestructuras en ejecución, como el túnel del Toyo. Este último registra un avance cercano al 90 % en el tramo entre Cañas Gordas y Giraldo, tras obtener financiación que el gobierno anterior no había aprobado.
El secretario de Infraestructura confía en que el nuevo gobierno y las bancadas congresionales agenden en plenaria la segunda discusión de la reforma antes de fin de año, pues considera que el ajuste normativo y el aporte de un billón de pesos son la hoja de ruta indispensable para liberar a Pacífico Uno de su estancamiento.





