El expresidente Gustavo Petro convocó a los colombianos a salir a las calles este miércoles 14 de octubre para defender el acceso a la comida, el agua y un salario mínimo que permita vivir con dignidad.
Sin embargo, su llamado también abre un interrogante sobre los compromisos que quedaron pendientes durante sus cuatro años en la Casa de Nariño, especialmente en regiones como Urabá, donde el acceso al agua potable continúa siendo una necesidad prioritaria.
“A todas u todos los colombianos, a marchar este 14 de octubre por la vida, porque la familia pueda vivir en dignidad y con comida”, escribió Petro en sus redes sociales. La convocatoria también apunta a defender el salario mínimo vital y cuestionar las políticas del actual Gobierno nacional.
Pero cuando se habla de garantizar agua y condiciones dignas de vida, hay una promesa que sigue pesando en el debate antioqueño: el acueducto regional de Urabá.
La promesa del acueducto de Urabá que no se concretó durante su gobierno
El 18 de marzo de 2024, durante una visita a Apartadó, Petro propuso un pacto entre el Gobierno nacional, la Gobernación de Antioquia y los empresarios bananeros para financiar una solución de agua potable para la región.
En esa ocasión, calculó que un acueducto regional costaría cerca de un billón de pesos y sostuvo que el acceso al agua debía convertirse en una prioridad para la población.
Más de un año después, en marzo de 2025, la Gobernación de Antioquia anunció la contratación de estudios y diseños del proyecto El Sable, con el propósito de llevar agua potable a Turbo, Apartadó y Carepa. La iniciativa contempla infraestructura de captación, tratamiento, almacenamiento y conducción del agua.
El 27 de mayo de 2026, el gobernador Andrés Julián Rendón afirmó que el Gobierno Petro no había construido el acueducto que anunció y aseguró que la administración departamental continuaba trabajando para sacar adelante la iniciativa. Según el gobernador, el proyecto tendría un costo estimado de $1,8 billones y su financiación estaría a cargo de la Gobernación.
La diferencia entre el anuncio presidencial y el avance de la obra deja una pregunta inevitable: ¿de qué sirve convertir el agua en una consigna política si una solución estructural para miles de habitantes no alcanza a materializarse durante el gobierno que la prometió?
Inflación: los precios siguieron subiendo durante el gobierno Petro
Otro de los argumentos del expresidente para convocar a marchar es la preocupación por el precio de los alimentos y la capacidad de compra de los hogares. Para examinar ese punto, es necesario revisar el comportamiento de la inflación durante su administración.
De acuerdo con las cifras oficiales del IPC, la inflación anual en Colombia cerró en los siguientes niveles:
2022 13,12 %
2023 9,28 %
2024 5,20 %
2025 5,10 %
Cifras según el DANE y Banco de la República
Por eso, cuando Petro pone el costo de la comida en el centro de su convocatoria, el debate no se resuelve únicamente con comparar porcentajes.
También importa cuánto debe destinar una familia a los alimentos, la vivienda, los servicios públicos y el transporte, y cuánto dinero le queda después de cubrir esas necesidades.
¿Cuánto aumentó el salario mínimo durante el gobierno Petro?
El salario mínimo fue una de las principales banderas económicas de la administración Petro. Los incrementos decretados durante su gobierno fueron los siguientes:
2023 16 % $1.160.000
2024 12 % $1.300.000
2025 9,53 % $1.423.500
2026 23 % $1.750.905
Cifras según decretos oficiales y Gobierno Nacional.
Marchar por la dignidad también implica responder por los resultados
El llamado de Petro a «defender la vida, la comida y el agua» plantea causas sociales que trascienden las diferencias políticas. El acceso al agua potable y a una alimentación suficiente son necesidades esenciales, y la discusión sobre el poder adquisitivo de los trabajadores merece atención.
Sin embargo, también es legítimo exigir coherencia a quien ejerció la Presidencia durante cuatro años. Si el agua potable era una prioridad para Urabá, como lo expresó el propio Petro en marzo de 2024, la falta de concreción del acueducto regional constituye un asunto que merece explicaciones y balances públicos.
Los aumentos del salario mínimo pueden presentarse como un resultado de su administración, mientras que el comportamiento de la inflación muestra que el costo de vida siguió siendo una preocupación.
Mientras tanto, la oposición convocó a marchas.




