Cortesía Alcaldía de Medellín
El pico y placa en Medellín y los municipios del Valle de Aburrá regresa este lunes 19 de enero sin semana pedagógica, luego de una suspensión que empezó el 23 de diciembre de 2025 y finalizó el 16 de enero. La medida, anunciada por la Alcaldía de Medellín y el Área Metropolitana, aplicará desde temprano en la mañana hasta las ocho de la noche, y afectará a vehículos particulares con placas terminadas en 6 y 9, así como a motos de dos y cuatro tiempos con los números iniciales correspondientes.
Durante la suspensión, el flujo vehicular redujo hasta un 21 % por la temporada de fin de año, caracterizada por vacaciones y menos actividades laborales y escolares. El alcalde Federico Gutiérrez afirmó que el alta vigilancia a corredores viales clave, como la Autopista Sur y la carrera 80, permitió mantener la movilidad sin afectarla durante la temporada turística y comercial. Esta decisión busca regular nuevamente el tránsito de lunes a viernes para descongestionar las vías principales.
La rotación mantendrá en detalle los mismos números que el semestre anterior, según el Decreto 0667 de 2025, impidiendo la circulación a ciertos números diarios: los lunes placas terminadas en 6 y 9, martes en 5 y 7, miércoles en 1 y 8, jueves en 0 y 2, y viernes en 3 y 4. La medida aplicará en mayo todos los municipios del Valle de Aburrá, salvo en vías de conexión regional como la avenida Regional, Las Palmas y vía a Occidente, entre otros.
La Alcaldía y la Secretaría de Movilidad insisten en la revisión previa de la rotación entre los conductores para evitar sanciones que tienen multa de 15 salarios mínimos diarios y pueden incluir la inmovilización del vehículo. Para los taxis, hay una normativa separada que opera con un solo dígito por día y se repite cada dos semanas. Solo para febrero de 2026 se esperan cambios en la rotación, que serán anunciados anticipadamente.
El Área Metropolitana tomó esta medida en búsqueda de seguridad vial y para gestionar el tráfico con orden, reiterando que la norma estará vigente continuamente y solicita a la comunidad respetar los signos de la restricción durante las horas determinadas, catalogando la dinámica como una prioridad para mejorar la movilidad urbana.

