La reforma pensional todavía tiene camino por recorrer. Después de la nueva decisión de la Corte Constitucional, la Cámara de Representantes deberá corregir los vicios de procedimiento detectados por el alto tribunal antes de que la reforma pueda superar definitivamente su examen constitucional.
La Corte no tumbó toda la reforma ni ordenó repetir desde cero su trámite. El tribunal mantuvo la constitucionalidad de buena parte de la Ley 2381 de 2024, pero encontró problemas de procedimiento en disposiciones específicas incorporadas durante su paso por el Congreso y decidió devolverlas nuevamente a la Cámara para que sean subsanadas.
Una vez sea notificada formalmente la decisión, el Congreso contará con un plazo para cumplir la orden de la Corte. El presidente de la Cámara anunció que la corporación dará las garantías necesarias para adelantar el procedimiento y corregir lo solicitado por el tribunal. Después de esa actuación, el expediente deberá regresar a la Corte Constitucional, que tendrá la palabra final sobre los apartes pendientes.
La decisión significa que el grueso del nuevo sistema pensional continúa jurídicamente vivo, pero su entrada integral en funcionamiento todavía depende de que se complete este procedimiento. Entre tanto, los trabajadores deben tener cuidado con un punto fundamental: el fallo de la Corte no significa que desde hoy hayan cambiado automáticamente las reglas bajo las cuales se pensionan.
La discusión vuelve ahora al terreno político. Sectores que respaldan la reforma consideran que el Congreso tiene una oportunidad para terminar de sanear el trámite, mientras voces de oposición, entre ellas Paloma Valencia, cuestionan que el alto tribunal haya permitido una nueva corrección en lugar de declarar inexequibles las disposiciones afectadas.





