La creación del hombre ha sido todo un debate que se ha generado por largas generaciones, sin embargo, muchos de los misterios que crecen alrededor de leyendas sobre nuestra evolución, también se ha visto cuestionada por lo que fisiológicamente nos conforma, Carl Sagan, astrónomo, astrofísico, escritor y divulgador científico estadounidense, solía decir que somos polvo de estrellas, de hecho, el 97% del cuerpo humano se compone de elementos químicos que se logran encontrar en las estrellas.
También existe otra posibilidad de que los seres humanos estemos relacionados con dioses que están detrás de la humanidad, esta se relaciona con los Anunnaki, seres antropomorfos, pero con rasgos de reptil que bajaron del cielo a la tierra hace 445.000 años.
Las leyendas antiguas han narrado que de las estrellas llegaron dioses a la tierra, y en medio de sus diferentes formas o rostros han podido manifestar una identidad, en la antigua Sumeria creían en los anunnaki, en Australia los guanyinas y en el cristianismo los ángeles que bajaban del cielo; conforme pasó el tiempo, las historias de nuestro pasado han quedado retratadas por medio de pinturas o dibujos que arman un rompecabezas de seres que pasaron por la tierra y marcaron cambios en nuestra evolución.
Los annunnakis se les reconoce como los seres que tenían que trabajar para vivir y en vista de que otras especies se revelaron para proveer sus necesidades, se creó la humanidad con el objetivo de que ellos realizaran las tareas de abastecer y suministrar por medio del culto, el alimento y oro a los dioses.


