📸 Cortesía: captura de pantalla redes sociales D.R.A.
Suben a 80 los muertos tras incursión militar de Estados Unidos en Venezuela
En la madrugada del sábado 3 de enero de 2026, la incursión militar dirigida por Estados Unidos en Venezuela dejó un saldo de 80 personas muertas entre civiles y miembros de las fuerzas de seguridad, según informó The New York Times citando a un funcionario venezolano bajo anonimato. La operación fue ordenada por el presidente Donald Trump y resultó en la captura del presidente Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores.
El operativo denominado “Resolución Absoluta” incluyó bombardeos selectivos en Caracas y los estados de Aragua, Miranda y La Guaira, utilizando más de 150 aeronaves y unidades élite, como los Delta Force. Según informó la Casa Blanca, ningún estadounidense resultó herido ni muerto en la misión. Ernesto Valverde, portavoz del Departamento de Defensa de Estados Unidos, explicó: “La acción militar se enfocó en desarticular estructuras vinculadas con el narcotráfico, capturando a los líderes sin daños colaterales significativos.”
En Venezuela el ministro de Defensa, general Vladimir Padrino López, denunció la pérdida de un “estruendo significativo de efectivos de seguridad y ciudadanos inocentes”, aunque no ofreció cifras exactas. Los reportes iniciales indicaban unos 40 muertos, pero tras las verificaciones en terreno la cifra se incrementó a 80. Maduro y Flores fueron trasladados a Estados Unidos para enfrentar cargos federales por narcotráfico y permanecen en una base aérea de Nueva York bajo protección.
La administración estadounidense alegó que Maduro lidera el “Cártel de los Soles”, hecho que justificó la intervención para establecer una transición política que asegure el control temporal. La ofensiva combinó inteligencia de la CIA, bombardeos aéreos y un despliegue terrestre especializado que finalizó con la toma del Palacio de Miraflores.
Frente a la acción, organismos internacionales y políticos han reaccionado con preocupación y rechazo. Amnistía Internacional advirtió sobre violaciones al derecho internacional y la ONU consideró que sienta «un precedente peligroso». Voceros del gobierno venezolano condemnaron los bombardeos y calificaron la captura de Maduro como un “vil secuestro”. De otro lado, sectores del Congreso estadounidense y aliados globales pidieron detener la operación y promover la negociación.
Ante esta emergencia, persiste una cuarentena militar en Venezuela mientras se intensifica la presión diplomática. La población permanece atenta a la evolución del conflicto y la Alcaldía Hace un llamado a mantener la calma y respetar las medidas oficiales, instando a evitar engaños y riesgos en las zonas afectadas.

