Cortesía El Tiempo
El Gobierno decreta el nuevo salario mínimo para 2026 en 1.750.905 pesos mensuales
El presidente Gustavo Petro estableció un aumento del 23 % al salario mínimo para 2026, que se fija en 1.750.905 pesos mensuales sin incluir el auxilio de transporte de 249.095 pesos. Esta medida aplica desde el 1 de enero en todo el país y afecta los pagos de horas extras, nocturnas y dominicales, haciéndolos más costosos para los empleadores.
El salario corresponde a una hora ordinaria diurna valorada entre 7.295 y 8.337 pesos según se considere una jornada mensual de 220 o 210 horas, movida que acompaña la reducción progresiva de la jornada a 42 horas semanales desde julio de 2026. Las horas nocturnas suben a entre 9.848 y 11.256 pesos por la protección adicional del 35 %. Las horas extras aumentaron con la reforma laboral que impulsa la Ley 2466 de 2025 y los recargos salariales varían desde 25 % en diurnas hasta 100 % en las suplementarias nocturnas. Entre los cambios más dolorosos para el empresariado están las horas dominicales y festivas, remuneradas con recargos del 90 %, alcanzando precios de hasta 16.414 pesos por hora nocturna.
En total, este cambio beneficia directamente a unos 2,4 millones de trabajadores del sector formal, que verán un incrementó significativo en sus ingresos por trabajo suplementario o en horarios especiales. No obstante, a todas luces, genera un impacto en los costos laborales, elevando los gastos mensuales por empleado a más de 2,8 millones, incluyendo prestaciones y seguridad social. Gremios como Andi y AmCham señalaron en los últimos días que este desmejoramiento en las finanzas empresariales urgirá ajustes vía presupuestos o precios. “Esta es una decisión que busca garantizar un ingreso mínimo vital con poder adquisitivo real superior al 18,7 % frente a la inflación”, explicó José Luis Pérez, viceministro de Trabajo.
El decreto, divulgado oficialmente el 29 de diciembre tras fallidas reuniones tripartitas con sindicatos y empresarios, surte efecto desde el primero de enero de este año fiscal. aplica tecnología jurídica y económica para realizar cálculos basados en horas meses revisadas, apuntando también a contratos indefinidos, bajo la revolución de las condiciones salariales que impulsa la reforma laboral. “Todos los empleadores deben revisar urgentemente sus nóminas y adecuarse a las normas para 2026”, concluyó la ministra de Trabajo, Andrea Álvarez.
Esta política responde a la intención de disminuir brechas salariales, fortalecer el consumo interno y ajustar la economía formal a nuevos estándares. Sirve además para responder al Permiso Constitucional presidencial que concede facultades en temas laborales pautando un camino más justo para trabajadores y gremios. Sin embargo, también plantea un gran desafío al sector productivo ante la necesidad de garantizar mayor competitividad y sostenibilidad. Las autoridades recomiendan la constante asesoría y el monitoreo de las repercusiones sociales y económicas por parte de trabajadores y empleadores.

