📸 Cortesía: redes sociales / D.R.A.
¿Silencio mortal en San Andrés?
Una familia bogotana desapareció tras inhalar el aire envenenado de una habitación del hotel Toné 2.
Este viernes 11 de julio de 2025, en San Andrés Islas, el cuerpo sin vida de Viviana Andrea Canro Zuluaga, su esposo Nelson y su hijo de cuatro años fue hallado en una habitación del hotel Toné 2, donde dormían sin despertar. La tragedia golpea no sólo por la pérdida, sino por los interrogantes que encierra el lugar donde descansaban.
Viviana había alertado a sus familiares desde el 9 de julio, apenas llegada al hotel, por un olor intenso a moho y condiciones insalubres: “Ese hotel está remohoso, huele hartísimo a moho, no tiene papel higiénico, no tiene aseo, no tienen toallas”, advertía en audios. Pese a solicitar un cambio de habitación, la familia asegura que la solicitud fue respondida con indiferencia e incluso grosería por parte del personal. La humedad y el deterioro, aparentemente ignorados, ahora parecen ser una clave fundamental.
Orlando Canro, padre de Viviana y también huésped en el hotel, fue quien descubrió la escena. Describió un “olor hediondo” que impregnaba las ropas y pertenencias que recogió para su análisis en Bogotá. “La tengo envuelta en tres talegos porque la voy a llevar a Bogotá para que la analicen. Eso tiene un olor que no se puede tapar”, dijo ante medios nacionales, consciente de que esta evidencia podría esclarecer lo ocurrido.
Las autoridades locales han iniciado una investigación exhaustiva, sin descartar hipótesis, incluida la intoxicación por sustancias químicas posiblemente liberadas por una fumigación reciente o un ambiente contaminado. La incertidumbre crece ante la demanda de familiares que exigen claridad y responsabilidades tanto del hotel Toné 2 como de las autoridades turísticas y de salud.
Mientras tanto, San Andrés enfrenta nuevamente un círculo de sombras sobre un destino turístico que debería ser refugio y seguridad. ¿Será posible que la muerte de una familia se convierta en un llamado para que estos espacios renazcan en condiciones dignas, o quedará todo en un silencio mortal, alimentado por la indiferencia y la negligencia? La esperanza yace en la verdad que las investigaciones puedan desvelar.

