La apuesta de Estados Unidos por Groenlandia genera alerta en Canadá sobre seguridad en el Ártico
En las últimas horas, Estados Unidos intensificó su interés en Groenlandia, territorio autónomo de Dinamarca, generando preocupación en Canadá por las vulnerabilidades en la región ártica. Esta movida está vinculada a temas estratégicos como rutas marítimas, minerales y cooperación en defensa.
El presidente Donald Trump renovó su interés por Groenlandia durante el Foro Económico Mundial en Davos el 21 de enero de 2026, exigiendo negociaciones inmediatas vinculadas a su proyecto escudo antimisiles Golden Dome. Posteriormente, confirmó un acuerdo preliminar con la OTAN que incluye cooperación en defensa y extractiva de minerales críticos, sin que se altere la soberanía danesa sobre la isla. Dicha negociación llevó además a la suspensión de amenazas de aranceles de hasta 25 % contra Dinamarca, Noruega y Suecia, aliados en la Operación Arctic Endurance prevista para febrero y junio.
Esta situación dejó al descubierto las debilidades de Canadá para proteger su extenso sector en el Ártico, reivindicado con fuerza por comunidades indígenas como la inuit, que buscan un puerto de aguas profundas en la isla de Baffin, cercana a Groenlandia. Según Harry Flaherty, presidente de la corporación inuit Qikiqtaaluk, “este amplio paisaje ártico no está realmente protegido”. Además, Trump cuestionó en Davos la soberanía canadiense sobre el Paso del Noroeste y aseguró que su Golden Dome “por naturaleza defenderá a Canadá”, enfatizando la dependencia canadiense respecto a Estados Unidos.
Canadá responde con inversión urgente destinada a reforzar capacidad militar y civil en el Ártico. Su presupuesto para 2025 ajusta mil millones de dólares canadienses en cuatro años para infraestructura estratégica, incluyendo el Puerto de Churchill, radares de horizonte lejano y un satélite polar de comunicaciones, además de 40 millones para consultas indígenas y 6.600 millones en defensa en los próximos cinco años. Expertos de la OTAN y análisis internacionales resaltan la importancia de ampliar el despliegue de drones en la región para patrulla partidaria, vigilancia submarina y protección ante desafíos rusos y chinos, quienes avanzan en tecnología rompehielos y acumulación armamentista.
Se prevé que Dinamarca invierta más de 6.000 millones de dólares en la modernización militar con aviones F-35 y P-8 para Groenlandia, mientras Canadá se prepara para cumplir en 2025 con la meta OTAN del 2 % del PIB en defensa y aspira a alcanzar 5 % para 2035.
La alerta indica la necesidad de fortalecer la presencia canadiense para evitar ser catalogada como “el vientre blando” del Ártico norteamericano frente al avance de Rusia y China. La vigilancia constante y el apoyo financiero serán claves en los próximos meses, de acuerdo con las autoridades y expertos especializados en la región. La comunidad deberá mantenerse atenta y se recomienda seguir en detalle las disposiciones oficiales para resguardar esta zona crucial para la seguridad continental.


