📸 Imagen cortesía Alcaldía de Itagüí
El guardián invisible del Manzanillo

Este lunes 26 de agosto de 2025, una cámara trampa instalada en la reserva del corregimiento El Manzanillo, en Itagüí, captó la imagen de un puma concolor. Por primera vez, las autoridades ambientales confirmaron la presencia de este felino emblemático en el sur del Valle de Aburrá.

La Secretaría de Medio Ambiente de Itagüí reportó que este hallazgo es resultado del trabajo constante de 12 guardabosques, encargados de vigilar las 326,5 hectáreas que aporta el municipio a la reserva protegida, parte del distrito de manejo integrado Valle de Aburrá – Río Cauca. El área, que suma 28.075 hectáreas en total, tiene una biodiversidad notable: más de 135 especies de aves y 49 de mamíferos, donde conviven tigrillos, ocelotes, jaguarundis, zorrosperros y mapaches. Sin embargo, nunca antes se había registrado oficialmente la presencia del puma en esta región.

Diego Torres, alcalde de Itagüí, celebró este avistamiento como un testimonio palpable del equilibrio ecológico vigente en las zonas protegidas. “La aparición del puma,” dijo, “junto a otros felinos como el ocelote, el jaguarundi y el tigrillo, nos recuerda que nuestra biodiversidad es rica y delicada, y que su conservación es esencial para el bienestar natural de nuestra región”. Además, la administración local impulsa el monitoreo ambiental con incentivos económicos para propietarios privados, restauración de áreas degradadas con especies nativas, y programas de pagos por servicios ambientales.

Este descubrimiento, más allá del dato puntual, arroja luz sobre la resistencia silenciosa de la vida salvaje en territorios marcados por la expansión urbana. ¿Qué nos dice la presencia del puma sobre la salud ambiental de Itagüí? ¿Podrán estas políticas de conservación sostener la coexistencia entre la creciente ciudad y su entorno natural? En un mundo donde los ecosistemas se fragmentan y se pierden, el puma aparece como un símbolo elusivo y poderoso: una señal de que, pese a todo, la naturaleza sigue sus pasos en el corazón del Valle de Aburrá.