Cortesía Universidad Nacional de Colombia
UNAL Medellín moviliza solidaridad ante inundaciones que golpean Urabá y Córdoba
En un gesto que trasciende las aulas, la Universidad Nacional de Colombia, sede Medellín, abrió las puertas a la solidaridad con la campaña #SomosSolidaridadUnal, destinada a aliviar el sufrimiento de miles de familias en Urabá antioqueño y Córdoba. Desde el martes 24 hasta el jueves 26 de febrero de 2026, en dos puntos clave de la ciudad –la Sala de Tenis de Mesa del Coliseo Deportivo en El Volador y el sótano M10 de la sede Robledo– se reciben donaciones entre las 9 de la mañana y las 4 de la tarde.
Las fuertes lluvias que han azotado estas regiones no solo derribaron paredes y carreteras, sino que también sedimentaron un impacto profundo en la comunidad universitaria. Al menos 1.361 estudiantes de la UNAL Medellín son originarios del norte del país, incluidos 213 de Urabá, donde la emergencia ha trastocado incluso el inicio del semestre académico. Para ellos, y para las más de 13.000 familias en Urabá y cerca de 70.000 en Córdoba, la universidad busca tender una mano a través de esta cadena de apoyo.
El llamado incluye alimentos no perecederos como arroz, aceite, granos, panela y enlatados con vencimiento por lo menos hasta agosto de 2026. También se aceptan kits de aseo, desde jabón corporal hasta pañales, y comida para mascotas, con la coordinación técnica de la Cruz Roja Colombiana, que vigila el proceso para garantizar transparencia. “La universidad no solo cumple una misión académica, también debe hacer presencia en todos los territorios, más aún en momentos donde la sociedad debe ser solidaria con los damnificados”, afirmó Juan Camilo de los Ríos Cardona, director de Bienestar Universitario.
El acto de entrega oficial se realizará el 27 de febrero mediante acta institucional, un gesto que busca sellar el compromiso y la confianza entre los donantes y los beneficiarios. Mientras tanto, en Urabá y Córdoba, los organismos de socorro siguen enfrentando la dura realidad que la naturaleza dejó atrás, y la UNAL Medellín reafirma su papel no solo como institución educativa, sino como un actor con responsabilidad social en la construcción del país.
¿Podrá esta oleada de solidaridad desde las aulas marcar una diferencia tangible en las vidas afectadas por la tormenta? La respuesta dependerá del pulso solidario que mantenga la comunidad universitaria y la sociedad en general en los días venideros.

