El Gobierno del presidente Abelardo De La Espriella radicó ante la Cámara de Representantes el proyecto de Presupuesto General de la Nación para 2027, por un monto de $634,9 billones, cifra que representa un aumento de $59,3 billones —cerca del 10 %— frente a la propuesta presentada por la administración de Gustavo Petro.
El nuevo Ejecutivo denominó la iniciativa “Presupuesto de la Verdad” y aseguró que el incremento no corresponde a una expansión de sus programas, sino al reconocimiento de obligaciones que, según el Ministerio de Hacienda, no estaban completamente financiadas en el proyecto anterior.
La propuesta inicial, calculada en aproximadamente $575,6 billones, fue devuelta al Gobierno por el Congreso para que fueran revisadas sus fuentes de financiación y diferentes partidas de obligatorio cumplimiento.
¿Cómo se distribuirán los $635 billones?
De acuerdo con las cifras presentadas por el Gobierno, el presupuesto para 2027 se distribuiría de la siguiente manera:
$392,5 billones para funcionamiento.
$155,4 billones para el servicio de la deuda.
$86,9 billones para inversión.
El servicio de la deuda representa cerca de una cuarta parte de todo el presupuesto, mientras que la inversión equivale aproximadamente al 13,7 %.
Entre las obligaciones que no habrían sido contempladas suficientemente por la administración anterior, el Ministerio de Hacienda identificó:
$9,6 billones para el Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles.
$6,5 billones para el pago de pensiones.
$4,5 billones para salarios de servidores públicos.
$2 billones para el sistema de salud.
$700.000 millones para las universidades públicas.
A estas partidas se suman $37,4 billones adicionales para atender el servicio de la deuda pública. Según el Gobierno, parte de esta presión corresponde a vencimientos de corto plazo y obligaciones adquiridas con tasas de interés elevadas que no habían sido incluidas completamente en las cuentas anteriores.
Más presupuesto, pero también anuncian austeridad
Aunque el monto total aumentó, el ministro de Hacienda, Miguel Gómez Martínez, anunció un plan de reducción del gasto por $17,5 billones.
El ajuste contempla:
Una reducción de $2,8 billones en compras de bienes y servicios.
Un recorte de $2,5 billones en inversión considerada no prioritaria.
Ajustes por $12 billones distribuidos en más de 250 líneas de gasto.
El Ejecutivo también expedirá un decreto de recorte y aplazamiento presupuestal y presentará una denominada Ley de Rescate Económico, con la que buscará contener el crecimiento del gasto, aumentar los ingresos y evitar que continúe aumentando la deuda pública.
Gobierno asegura que recibió un déficit mayor
El ministro Gómez sostuvo que el déficit primario de 2026 —que no incluye el pago de intereses— sería del 4,4 % del Producto Interno Bruto, y no del 2,1 % proyectado por el Gobierno anterior.
La primera meta del Ejecutivo será reducirlo al 3,3 % mediante recortes y aplazamientos de gasto. Para 2027, la administración espera llevar ese desbalance al 2,3 % del PIB.
Sin embargo, el proyecto también muestra el tamaño del desafío fiscal: mientras el presupuesto aumenta, la inversión pública bajaría de cerca de $90 billones en la propuesta anterior a $86,9 billones, es decir, aproximadamente $3,1 billones menos.
Parte de esos recursos será dirigida a la reconstrucción de las zonas afectadas por el terremoto del pasado 10 de agosto, mediante el recién creado Fondo Milagro, aunque el Gobierno todavía no ha precisado cuánto dinero recibirá este mecanismo.
Ahora comienza el debate en el Congreso
El proyecto deberá ser estudiado por las comisiones económicas del Senado y la Cámara, que podrán modificar su monto, distribución y fuentes de financiación antes de someterlo a votación.





