Reino Unido niega participación en ataque estadounidense que capturó a Nicolás Maduro en Venezuela
En las últimas horas, el primer ministro británico Keir Starmer confirmó que el Reino Unido no participó en el ataque militar de Estados Unidos contra Venezuela que dejó la captura del presidente Nicolás Maduro y su esposa. La operación ocurrió en la madrugada del 3 de enero de 2026 en Caracas y varias zonas aledañas.
El ataque, llamado Operación Resolución Absoluta, se desarrolló entre las 00:00 y las 06:00 (hora colombiana) con detonaciones reportadas en Caracas, Miranda y La Guaira. Estados Unidos efectuó un operativo a gran escala, tomando como objetivo a Maduro bajo la acusación de conspiración narcoterrorista, informó Donald Trump. El mandatario sostuvo que la pareja presidencial fue desplaza fuera del país y serán procesados en Nueva York. El plan fue ordenado días antes por la Administración de Estados Unidos e incluyó objetivos militares.
Starmer indicó en entrevista a la BBC que no hubo tipo de participación británica y que “todos debemos respetar el derecho internacional”. Manifestó deseo de dialogar con Trump y aliados para aclarar lo sucedido y reconoció que la situación es “evolutiva rápidamente”. El primer ministro precisó que están monitoreando la seguridad regional mediante la embajada en Caracas.
La operación involucró sobrevuelos militares, explosiones en zonas civiles y capturas selectivas. Aunque fuentes británicas no reportaron bajas masivas, el ministro venezolano Yvan Gil confirmó muertos sin dar cifras exactas.
En el Reino Unido, la oposición criticó la actuación estadounidense. Líderes como Ed Davey calificaron el hecho como ilegal y lo vincularon con un apoyo indirecto a regímenes autoritarios. La Unión Europea instó a moderación y respeto a la Carta de la ONU. Otros países, incluido México y Colombia, expresaron preocupación ante la escalada militar.
Desde Venezuela, Maduro vistió toque de queda y movilizó a sus Fuerzas Armadas, decretando estado de conmoción externa.
La Alcaldía regional y organismos diplomáticos del Reino Unido mantienen vigilancia para garantizar la tranquilidad de ciudadanía británica en la zona y hacen un llamado a respetar las normas internacionalesponiendo la prioridad en la estabilidad regional.


